Hacksaw Ridge Mel Gibson | Misioneros Digitales
Portada » La última producción de Mel Gibson “Hacksaw Ridge”, “Hasta el último hombre”

La última producción de Mel Gibson “Hacksaw Ridge”, “Hasta el último hombre”

por Editor mdc
Hacksaw Ridge

“Hacksaw Ridge”, o “Hasta el último hombre” es el titulo de la última producción de Mel Gibson que es ahora mayormente conocido como el director de la Pasión de Cristo.

Hasta el último hombre [Hacksaw Ridge]. Es la historia verdadera de Desmond Doss, un objetor de conciencia que se enrola voluntario durante la Segunda Guerra Mundial. No quiere tocar un arma por motivos religiosos (pertenece a la Iglesia Adventista del Séptimo Día), pero no se siente inferior a los otros jóvenes que deciden servir a su país en guerra. Nadie entiende su postura y, considerado por todos un cobarde, durante el adiestramiento le insultan y golpean. Incluso es incriminado por haber desobedecido las órdenes y corre el riesgo de acabar en la cárcel, pero no renuncia a sus principios. Al final, gracias a la intervención de su padre, alcohólico y violento, traumatizado por la Primera Guerra Mundial, se reconoce su estatus de soldado objetor de conciencia y es asignado a la sanidad militar.

Sus compañeros y los oficiales siguen considerándolo un cobarde, pero Doss conseguirá demostrar lo contrario. Es enviado al Pacífico y participa en la batalla de Okinawa; es asignado a Hacksaw Ridge, inaccesible montaña controlada por los japoneses. El primer día de combate es cruento, pero los estadounidenses se alzan con la victoria; sin embargo, al día siguiente los japoneses reconquistan la posición. Llega el momento de la retirada, pero no para todos: Doss se queda en la cima y recupera uno a uno a sus compañeros, bajándolos desde la cima con cuerdas. Él baja el último, después de haber salvado a conmilitones y a japoneses heridos. Unos cincuenta, dijo Doss: un centenar, le corrigieron sus compañeros. Al final fueron setenta y cinco.

La película es excelente técnicamente y tiene unas óptimas interpretaciones de todo el reparto de actores, sobre todo de Andrew Garfield, al que le habían “desaconsejado” trabajar con Gibson. Sorprenden también la castidad del noviazgo de Doss (¿cuándo se ha visto algo así en las películas de Hollywood?) y los diálogos, que nos transportan a los valores más nobles. La película está llena de heroísmo y fe religiosa: cada vez que Doss hace bajar a un compañero se detiene para rezar: “Ayúdame a salvar a uno más”. Gibson aclara que la verdadera fuerza no es la de los músculos (el recluta “Hollywood” -¡sutil ironía!- no se distingue en la batalla por su valentía), sino la interior: la virtud de la fortaleza.

 

 

Y vuelve, de nuevo, el tema de la guerra. El realismo (que había maravillado en Salvar al soldado Ryan) es terrible y espectacular: la guerra es muerte, dolor y sufrimiento. Mirando esas escenas horripilantes es muy probable que no haya sido el único en recordar las palabras -aún más horripilantes- de Hillary Clinton (“Fuimos, vimos y él murió. Jajaja.” [palabras de burla de Clinton ante la muerte de Gadaffi], de John McCain (“Bomb Iran, bomb bomb, bomb” [respuesta de McCain, utilizando un estribillo de una canción de los Beach Boys, ante una pregunta sobre un posible ataque a Irán], la invocación “¡Botas sobre el terreno!” [Boots on the ground!: expresión que sugiere que la victoria militar solo es posible ocupando el territorio con soldados].

En la estela de Steven Spielberg (Salvar al soldado Ryan), Clint Eastwood (Banderas de nuestros padres, Cartas desde Iwo Jima) y Randall Wallace (Cuando éramos soldados, interpretada por él mismo), Mel Gibson ha rodado en Hasta el último hombre escenas que quedan para el recuerdo del mejor cine bélico.

desmond-dossAunque Gibson ha realizado películas de guerra, nunca ha sido partidario de la guerra. Pero con esta película parece que cumpla un paso ulterior: “Con todo el mundo empeñado en destruirse, no me parece tan horrible que alguien quiera contribuir a reconstruirlo”, dice Desmond Doss. ¿Es lo que piensa también Gibson después de ocho años de presidencia del premio Nobel para la Paz, Obama?

Su mensaje es claro: la guerra no es, de por sí, heroísmo. El heroísmo es el de quien -también en guerra- está dispuesto a entregar la vida por sus hermanos, aunque sean de otra nación. El heroísmo es el de Doss, que salva uno a uno a sus compañeros y a sus enemigos y que reza: “Ayúdame a salvar uno más”. No para matarlo. Para salvarlo.

Traducción de Helena Faccia Serrano (diócesis de Alcalá de Henares).
FUENTE: Religionenlibertad.com


Discover more from Misioneros Digitales Católicos MDC

Subscribe to get the latest posts sent to your email.

Artículos relacionados

Deja un comentario

Este sitio web utiliza cookies para mejorar su experiencia. Asumimos que está de acuerdo con esto, pero puede optar por no aceptarlas si lo desea. Acceptar Leer más

Privacidad & Políticas de Cookies

Discover more from Misioneros Digitales Católicos MDC

Subscribe now to keep reading and get access to the full archive.

Continue reading