Evangelio según San Juan 1,29-34.
Al día siguiente, Juan vio acercarse a Jesús y dijo: “Este es el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo.
A él me refería, cuando dije: Después de mí viene un hombre que me precede, porque existía antes que yo.
Yo no lo conocía, pero he venido a bautizar con agua para que él fuera manifestado a Israel”.
Y Juan dio este testimonio: “He visto al Espíritu descender del cielo en forma de paloma y permanecer sobre él.
Yo
no lo conocía, pero el que me envió a bautizar con agua me dijo: ‘Aquel
sobre el que veas descender el Espíritu y permanecer sobre él, ese es
el que bautiza en el Espíritu Santo’.
Yo lo he visto y doy testimonio de que él es el Hijo de Dios”.
Cada vez que visitas nuestros anunciantes estas ayudando a Misioneros Digitales
El cordero de Dios
1) Acercarse: La cercanía es uno de los elementos claves de nosotros. ¿Sabes? Una vez estando de visita por la cárcel, un preso me contó que se hizo evangelista (yo lo conocía de la parroquia) porque desde que entró en la carcel iba todos los días un pastor a visitarlo. Si bien me dolió, tenía razón. En ese momento duro necesitaba que alguien se le acerque y lo escuche. No necesitaba alguien que lo juzgue, ya había gente de más juzgándolo. Él solo necesitaba alguien que lo mire, se acerque, lo escuche y le de paz. Hoy capaz que vos no estés en una cárcel, pero necesitas de alguien que te mire y se muestre cercano a vos y no distante. Hoy nosotros necesitamos también ser una Iglesia cercana, vos y yo que somos creyentes y conocimos a Jesús, tratemos de tener la actitud de ir al encuentro, de estar al lado de quien me necesita. Capaz que no tenemos palabras de aliento, pero basta escuchar y estar, pidamos a Dios estar con quien tenemos que estar.
2) Conocer: Juan no lo conocía hasta ese momento. Hay personas que están en parroquias y movimientos que aún no han conocido a Dios. Un ejemplo claro son nuestra gente de catequesis. Van a “estudiar a Jesús” pero, en el transcurso de ese tiempo, no logran conocer a Jesús. Si no, mira, muchas veces tenemos misas de comuniones y confirmación con más de 100 chicos y chicas, pero al domingo siguiente ya no tenemos más que el 80%, hasta muchos dicen “ya hice la confirmación, listo, ya me libero”. Conocer verdaderamente a Jesús cambia la vida y te lleva a asumir un compromiso de vida de una manera distinta.
3) El Espíritu Santo: Hoy pidamos al Espíritu Santo que nos llene de su fuego, que nos de esa fuerza para tenerlo dentro nuestro y poder irradiar el amor de Dios en nuestros cercanos. Como diría el himno:
Ven, Espíritu Creador,
visita las mentes de los tuyos;
llena de la gracia divina
los corazones que tú has creado.
Tú, llamado el Consolador,
Don del Dios Altísimo;
Fuente viva, Fuego, Caridad
y espiritual Unción.
Tú, con tus siete dones,
eres Fuerza de Dios.
Un pequeño aporte económico tuyo, puede ayudarnos
a continuar con nuestra misión
¡Dios te bendiga!. ¡Gracias!

Discover more from Misioneros Digitales Católicos MDC
Subscribe to get the latest posts sent to your email.