Evangelio según San Mateo 8,1-4.
Cuando Jesús bajó de la montaña, lo siguió una gran multitud.
Entonces un leproso fue a postrarse ante él y le dijo: “Señor, si quieres, puedes purificarme”.
Jesús extendió la mano y lo tocó, diciendo: “Lo quiero, queda purificado”. Y al instante quedó purificado de su lepra.
Jesús le dijo: “No se lo digas a nadie, pero ve a presentarte al sacerdote y entrega la ofrenda que ordenó Moisés para que les sirva de testimonio”.
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El corazón manda.
1) La multitud: la gente sigue a Jesús y busca a Jesús. En este tiempo nos dimos cuenta de que todavía sigue una búsqueda de Dios. Pueden llenarse plazas con ideólogos, pero la multitud, con el tiempo descubre a quién sigue, ya por convicción o por conveniencia. Pero Jesús no era un populista. No decía lo que otros querían escuchar para tener nuevos adeptos o socios. Lo que Jesús decía y por lo que lo seguían era por su manera de presentar a Dios y lo que implica ser Hijo de Dios. Por eso hoy te invito a que hagas las cosas desde tu convicción y desde ese cumplir la voluntad de Dios, pero no desde ese populismo en que buscas más seguidores como sea, porque es allí donde la conveniencia vende a la convicción.
2) Leproso: un hombre que tiene las heridas abiertas y que solo transmite mal olor y dolor. Esto puede pasarte si no sanas esas heridas del corazón, en donde siempre tu vida ronda en ese dolor que te lleva a renegar de todo y actuar contra todos, lastimando o ensuciando a las personas que te rodean y hasta que quieren ayudarte. Son esas cosas a las cuales, cuando menos te das cuenta, podés caer, en esta lepra espiritual o humana.
3) El santo de lo ordinario: hoy celebramos a San Josemaría, el santo de lo ordinario. Solo me remitiré a unas palabras que dijo:
“Allí donde están vuestras aspiraciones, vuestro trabajo, vuestros amores, allí está el sitio de encuentro cotidiano con Cristo. Así que hoy a encontrarse con Dios en todos esos lugares y también en vos mismo.

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4 comentarios
Dios los bendiga
Vamos que vos podés Padrecito!! El Espíritu te inspirará!! En mis oraciones!
Jesús se ocupa de nosotros, siempre, especialmente cuando lo buscamos con fe: «Señor, si quieres, puedes purificarme.» Después nos dice que no hablemos, que no demos las perlas que recibimos como regalo, a los cerdos, porque todavía no Lo conocemos a fondo y lo que decimos no le sirve a nadie, pero nosotros siempre seguimos hablando… En lugar de enriquecer nuestro corazón con un conocimiento y una presencia tan preciosos, desperdiciamos todo en poco tiempo charlando sobrecualquier cosa, continuamente, de todo y de todos. Cambiá verdaderamente tu vida, salí de los esquemas comunes, convertí tu corazón, abrite a compartir, a acoger realmente a los hermanos necesitados, ¡viví tu vocación en plenitud! ¡Pero …no pasa nada! Palabras y palabras y todo lo que hemos recibido como un precioso regalo desaparece sin siquiera un “gracias” de corazón. Jesús sana todos los corazones de los que creen, pero que también escuchan sus palabras para seguir cuidando su propio renacimiento espiritual.
BUENAS NOCHES,NO OLVIDEN ENVIAR EVANGELIO 27-06.GRACIAS.