Evangelio según San Mateo 21,23-27.
Jesús entró en el Templo y, mientras enseñaba, se le acercaron los sumos sacerdotes y los ancianos del pueblo, para decirle: “¿Con qué autoridad haces estas cosas? ¿Y quién te ha dado esa autoridad?”.
Jesús les respondió: “Yo también quiero hacerles una sola pregunta. Si me responden, les diré con qué autoridad hago estas cosas.
¿De dónde venía el bautismo de Juan? ¿Del cielo o de los hombres?”. Ellos se hacían este razonamiento: “Si respondemos: ‘Del cielo’, él nos dirá: ‘Entonces, ¿por qué no creyeron en él?’.
Y si decimos: ‘De los hombres’, debemos temer a la multitud, porque todos consideran a Juan un profeta”.
Por eso respondieron a Jesús: “No sabemos”. El, por su parte, les respondió: “Entonces yo tampoco les diré con qué autoridad hago esto”.
Momentos para hablar y momentos para callar.
1) Entró en el templo: cuán importante es la vida de oración. En esto quiero tratar de insistirte porque siento que es importante tu momento de oración y tu momento de visitar el templo y quedarte un ratito a solas con Jesús, aunque sea de pasadita. Esos segunditos o minutitos hacen mucho bien al corazón. Sé que es un poco complejo porque andamos siempre a mil, pero, aunque sea de pasadita, entra al templo y saluda a Cristo Eucaristía y, si podés, quédate un ratito en silencio, sin decir nada. Ya verás cómo va calando en el corazón ese amor de Dios.
2) Autoridad: Jesús enseña desde la coherencia y experiencia. Son dos cosas que vos y yo tendremos que trabajar… Cómo me cuesta ser coherente. Pero debemos insistir en eso, porque por ahí toma peso la palabra de uno. Si tenés hijos me entenderás. Capaz que les decís millones de cosas, pero lo que ellos ven de vos les queda grabado para toda la vida. Imagínate de mí que soy cura??♂️.
3) La astucia: Jesús es un crack. Sabe manejar la situación. Nosotros debemos ser astutos también. Más en estos tiempos, que, con el solo hecho de ser cristiano, catequista o consagrado te convertís en un punto de bombardeo. Aprende a no enojarte en el acto, sé pillo. Aprende a escuchar y aprende a saber callar. La otra vez me junté con mis amigos con los que jugamos al fútbol… y me empezaron a cuestionar cosas de la iglesia y hasta en algún momento a hacer chistes, en fin… la conversación se extendió. Pero despacio empecé a contestar en su momento a ciertas cosas desde la lógica y con fundamentos y otras me reía y yo hacía chistes. Pero en otras callaba, porque sabía que era perder tiempo contestar. En fin, terminamos contentos todos… Por eso, no reniegues ni te enojes en el acto. Así no sacas nada. Aprende a ser astuto. #CaminoaBelen #SigamosLaEstrella
Cada vez que visitas nuestros anunciantes estas ayudando
a Misioneros

Discover more from Misioneros Digitales Católicos MDC
Subscribe to get the latest posts sent to your email.
3 comentarios
Gracias, PADRE Luis, que importante y hermoso sus palabras.
Astuto como el lobo, tranquilo, se llega a muchos lados. Y desorienta a los nerviosos.
Gracias
Gracias Dios
Dios los bendiga
Dios lo bendiga. Siempre que lo escucho encuentro las palabras justas. Gracias