Meditación del día 26 de marzo - Misioneros Digitales Católicos MDC
Portada » Meditación del día 26 de marzo

Meditación del día 26 de marzo

por Pbro. Luis A. Zazano
Lucas 18,9-14

Evangelio según san Lucas 18, 9-14

Refiriéndose a algunos que se tenían por justos y despreciaban a los demás, dijo también esta parábola:
“Dos hombres subieron al Templo para orar: uno era fariseo y el otro, publicano.
El fariseo, de pie, oraba así: ‘Dios mío, te doy gracias porque no soy como los demás hombres, que son ladrones, injustos y adúlteros; ni tampoco como ese publicano.
Ayuno dos veces por semana y pago la décima parte de todas mis entradas’.
En cambio el publicano, manteniéndose a distancia, no se animaba siquiera a levantar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho, diciendo: ‘¡Dios mío, ten piedad de mí, que soy un pecador!’.
Les aseguro que este último volvió a su casa justificado, pero no el primero. Porque todo el que se ensalza será humillado y el que se humilla será ensalzado”.

La humildad por sobre todo

1) Subir a orar: La oración es lo que traza tu vida. Es como el latir del corazón, en donde vos puedas tener una mirada de todo lo que te pasa en el día, y en tu vida, en un constante diálogo con Dios. Ese subir a orar implica también darte ese tiempo en el día, de tener una mirada que trascienda y que sea un mirar distinto. Ni optimista ni pesimista, sino es un encontrarle el sentido a ese todo, que es tu vida desde Dios.

2) El fariseo: Todos tenemos algo de ese fariseo, ser un poco agrandados y hasta fanfarrones. Esto de sacar en cara lo que hacemos, hasta le pedimos una paga a Dios por esos actos de caridad. Algún pensador dirá, por ahí, que la necesidad tiene cara de hereje. En esto es dimensionarte vos y yo, mirándote el compromiso de tu relación con Dios. Una mirada distinta, pero que implica despejarse de toda ostentación espiritual y material.

3) El publicano: Es verte un pecador perdonado. Vos ni yo somos más que otros. Somos personas con pecados y errores, que tratamos de caminar en una Iglesia viva, pero sacándonos etiquetas. Sacando de nosotros todo aquello que no es Dios, ni de Dios. Ponete a ver cuántas gracias Dios te ha regalado, pero de cuántos errores Dios te ha perdonado. En estos días, que hacía memoria de mis diez años, me ponía a pensar de cuantas macanas me mandé, errores que cometí, y sin embargo Dios aun así me sigue usando y me sigue eligiendo, como su discípulo. Ponete a pensar vos cuánto Dios te sigue llamando a pesar de los pesares. Aquí está el poder de Dios, la fuerza de Dios se manifiesta en que actúa en vos y en mí, siendo pecadores perdonados. Hasta el cielo no paramos.


Discover more from Misioneros Digitales Católicos MDC

Subscribe to get the latest posts sent to your email.

Artículos relacionados

Deja un comentario

Este sitio web utiliza cookies para mejorar su experiencia. Asumimos que está de acuerdo con esto, pero puede optar por no aceptarlas si lo desea. Acceptar Leer más

Privacidad & Políticas de Cookies

Discover more from Misioneros Digitales Católicos MDC

Subscribe now to keep reading and get access to the full archive.

Continue reading