Evangelio según san Juan 14, 23-29
Jesús le respondió: «El que me ama será fiel a mi palabra, y mi Padre lo amará; iremos a él y habitaremos en él.
El que no me ama no es fiel a mis palabras. La palabra que ustedes oyeron no es mía, sino del Padre que me envió.
Yo les digo estas cosas mientras permanezco con ustedes.
Pero el Paráclito, el Espíritu Santo, que el Padre enviará en mi Nombre, les enseñará todo y les recordará lo que les he dicho.»
Les dejo la paz, les doy mi paz, pero no como la da el mundo. ¡ No se inquieten ni teman !
Me han oído decir: ‘Me voy y volveré a ustedes’. Si me amaran, se alegrarían de que vuelva junto al Padre, porque el Padre es más grande que yo.
Les he dicho esto antes que suceda, para que cuando se cumpla, ustedes crean.
Dios tiene algo para vos, paz
1) Miedo: El miedo va al lado de nosotros. Está hasta el momento final de nuestra vida. En la niñez uno tiene miedo a personas o cosas, luego, al crecer, aparece el miedo a fantasías: el cuco, el viejo de la bolsa, gitanas, etc. Pero luego aparece el miedo a lo que la vida misma te presenta. Miedo a tomar decisiones, miedo de ir al médico por lo que te puede llegar a decir, miedo a quedar mal con otros, miedo a que nos defrauden. Miedo a vivir. Llegará también el miedo a morir. En fin, el listado es muy grande…. hoy quiero que te pongas la mano en tu corazón y te preguntes: ¿Hoy yo a qué le tengo miedo? ¿Cuál es mi miedo hoy? Tómate unos minutos y pensalo por favor. Creo que no tenés que hacerte el tonto y asumí que hay un miedo enfrente tuyo, al que tenés que ver y asumir.
2) Paz: Hoy la paz es lo que más gira en el Evangelio. Nos muestra que solo la paz se encuentra en lo más íntimo de uno. Es metiéndote en vos y callando todo lo que hay a tu alrededor que vas a encontrar ese diálogo con Dios que te lleva a la paz. Hoy el Evangelio te recuerda que la clave del vivir no es el éxito, ni el dinero, ni la fama… la clave de tu vivir es tener paz en tu corazón. Cuando tienes paz puedes enfrentar y vencer hasta el peor monstruo que habita en tu mente. Dios vivo quiere darte esa paz.
3) Valentía: Cuando hay paz en tu corazón podés vencerlo todo y te podés proponer luchar. En los inicios del cristianismo, cuando se perseguía a los cristianos, lo que hacían para asumir la situación, que implicaba en muchos casos la muerte, era orar hasta entrar en paz y enfrentar así a los mismos gladiadores o animales. Hoy, Dios le dice a tu corazón y al mío que busquemos la paz para ser valientes y salir a enfrentar a nuestros gladiadores que vienen a matarnos. Esos gladiadores son nuestros miedos. Sé valiente. No estás solo, aunque muchos puede que te dejen solo, hasta yo. Sé valiente, aunque te creas sin fuerzas. La fuerza está en esa paz que te da Dios y la encontrarás en la oración. Sé valiente, aunque te sientas sapo de otro pozo, porque ya hubo una persona que la pasó igual y ya resucitó. Dios hace nuevas todas las cosas. Hasta el cielo no paramos.
Discover more from Misioneros Digitales Católicos MDC
Subscribe to get the latest posts sent to your email.