Meditación del día 3 de junio - Misioneros Digitales Católicos MDC %
Portada » Meditación del día 3 de junio

Meditación del día 3 de junio

por Pbro. Luis A. Zazano
0603-Juan-2115-19-FB.jpg

Evangelio según san Juan 21, 15-19

Habiéndose aparecido Jesús a sus discípulos, después de comer, dijo a Simón Pedro: “Simón, hijo de Juan, ¿me amas más que estos?”. El le respondió: “Sí, Señor, tú sabes que te quiero”. Jesús le dijo: “Apacienta mis corderos”.
Le volvió a decir por segunda vez: “Simón, hijo de Juan, ¿me amas?”. El le respondió: “Sí, Señor, sabes que te quiero”. Jesús le dijo: “Apacienta mis ovejas”.
Le preguntó por tercera vez: “Simón, hijo de Juan, ¿me quieres?”. Pedro se entristeció de que por tercera vez le preguntara si lo quería, y le dijo: “Señor, tú lo sabes todo; sabes que te quiero”. Jesús le dijo: “Apacienta mis ovejas.
Te aseguro que cuando eras joven, tú mismo te vestías e ibas a donde querías. Pero cuando seas viejo, extenderás tus brazos, y otro te atará y te llevará a donde no quieras”.
De esta manera, indicaba con qué muerte Pedro debía glorificar a Dios. Y después de hablar así, le dijo: “Sígueme”

¿Me amas?

1) Llamó: El llamado es personal y es la invitación a que hagas algo por los demás, pero siendo plenamente vos. Esto nos recuerda Jesús en Pedro. Pedro lo había negado y hasta se había distanciado… pero Jesús no llama una sola vez, llama muchas veces y te pregunta lo esencial: ¿lo amas? El llamado de Jesús es que seas plenamente vos y hagas lo que te hace feliz para que produzcas vos también felicidad, porque el llamado que Dios hace en vos es un bien para darlo al otro.

2) Apacienta: Es muy pedagógico. Jesús primero te llama y te pregunta en la libertad si querés o no querés agarrar un estilo de vida que Jesús te propone, pero luego te presenta la tarea concreta. Vos y yo tenemos, según nuestra vocación, la tarea de “apacentar”, es decir: estar atentos al otro. Buscar dar vida a los otros y en los otros. Date cuenta que esta vida es corta, que el tiempo se pasa volando y el tiempo no se puede recuperar. Lo que pasó, pasó y no vuelve más. El cristiano está llamado a acompañar y pastorear, hacer la vida más hermosa del otro y no andar complicándole la vida. Tu vida vale y no podés vivir amargado y caído, como tampoco tenés que vivir una vida para complicar la vida de otros. Tu vida y tu presencia deben ser un alivio para tus cercanos, más que un peso.

3) Conocer: En el camino de tu vida vas a enfrentar grandes cosas, pero lo que más te costará será enfrentarte a vos mismo. Hay algo muy bueno que vos tenés para darnos a la sociedad, a tu familia, a la gente que te quiere y apuesta en vos. ¿Sabes eso que te hace distinto a los demás? Si lo sabes: ¡apacentá! Hasta el cielo no paramos.


Discover more from Misioneros Digitales Católicos MDC

Subscribe to get the latest posts sent to your email.

Artículos relacionados

Deja un comentario

Este sitio web utiliza cookies para mejorar su experiencia. Asumimos que está de acuerdo con esto, pero puede optar por no aceptarlas si lo desea. Acceptar Leer más

Privacidad & Políticas de Cookies

Discover more from Misioneros Digitales Católicos MDC

Subscribe now to keep reading and get access to the full archive.

Continue reading