Evangelio según san Mateo 14,13-21
Al enterarse de eso, Jesús se alejó en una barca a un lugar desierto para estar a solas. Apenas lo supo la gente, dejó las ciudades y lo siguió a pie.
Cuando desembarcó, Jesús vio una gran muchedumbre y, compadeciéndose de ella, curó a los enfermos.
Al atardecer, los discípulos se acercaron y le dijeron: «Este es un lugar desierto y ya se hace tarde; despide a la multitud para que vaya a las ciudades a comprarse alimentos».
Pero Jesús les dijo: «No es necesario que se vayan, denles de comer ustedes mismos».
Ellos respondieron: «Aquí no tenemos más que cinco panes y dos pescados».
«Tráiganmelos aquí», les dijo.
Y después de ordenar a la multitud que se sentara sobre el pasto, tomó los cinco panes y los dos pescados, y levantando los ojos al cielo, pronunció la bendición, partió los panes, los dio a sus discípulos, y ellos los distribuyeron entre la multitud.
Todos comieron hasta saciarse y con los pedazos que sobraron se llenaron doce canastas.
Los que comieron fueron unos cinco mil hombres, sin contar las mujeres y los niños.
Un momento de silencio
1) Estar a solas: Hoy estamos en el mundo del ruido: la tele, los programas, la radio, etc. Todo es ruido, hasta gritamos y no hablamos. Hoy nos aturdimos el uno al otro. Es esa dictadura del ruido, la que te lleva a estar siempre “conectado”, y sin momento para estar a solas.
2) El silencio: El poder del silencio es grande y sana muchas heridas interiores. Es de maduros saber estar solo y buscar estar solo. El callar exterior e interior es lo que te va a permitir fortalecer tu corazón y tú visión hacia la felicidad. Si Jesús buscó momentos para estar a solas cómo no lo vas a buscar vos.
3) Denles de comer: Es saberte que tenés la capacidad de dar y de darte a los demás. No es dar de lo que tenés, sino solamente lo que Jesús te pide que des. Vos podés saciar y aliviar a un hermano. Pero eso exige antes estar con Jesús y conocer lo que te pide Jesús. (https://590thefan.com/) Así como un sacerdote antes debe pasar por el seminario, para luego darse a los demás en la Parroquia, o un casado antes debe estar de novio, para conocerse y comprenderse más, para luego darse a los hijos y desde allí a la sociedad. Vos primero debes relacionarte con Jesús para después darlo. No tengas miedo, busca el silencio y escucharás el ruido suave de Dios. Hasta el cielo no paramos.
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