Evangelio según san Mateo 23, 1-12
Jesús dijo a la multitud y a sus discípulos:
“Los escribas y fariseos ocupan la cátedra de Moisés;
ustedes hagan y cumplan todo lo que ellos les digan, pero no se guíen por sus obras, porque no hacen lo que dicen.
Atan pesadas cargas y las ponen sobre los hombros de los demás, mientras que ellos no quieren moverlas ni siquiera con el dedo.
Todo lo hacen para que los vean: agrandan las filacterias y alargan los flecos de sus mantos;
les gusta ocupar los primeros puestos en los banquetes y los primeros asientos en las sinagogas,
ser saludados en las plazas y oírse llamar ‘mi maestro’ por la gente.
En cuanto a ustedes, no se hagan llamar ‘maestro’, porque no tienen más que un Maestro y todos ustedes son hermanos.
A nadie en el mundo llamen ‘padre’, porque no tienen sino uno, el Padre celestial.
No se dejen llamar tampoco ‘doctores’, porque sólo tienen un Doctor, que es el Mesías.
Que el más grande de entre ustedes se haga servidor de los otros,
porque el que se ensalza será humillado, y el que se humilla será ensalzado”.
Atan pesadas cargas
1) Ocupan: Uno de los puntos que siempre queremos vos y yo es tener “la razón”, mirar por encima a los otros o caer en el “yo te dije”. Pero además es el querer sobresalir con lo que hablamos. Es como lo que dicen de nosotros los argentinos “es buen negocio vender un argentino, porque lo vendes por lo que dice que vale, pero en el fondo no lo vendes por lo que en verdad vale”. Hay veces que ese narcisismo que tenemos nos atrapa y nos lleva a querer que los reflectores, las miradas de los demás estén en nosotros. El querer sobresalir puede llevarte a vivir un estilo de vida que no es y que tarde o temprano te va a pesar.
2) Cargas: Cuántas veces atas cargas vos en los demás, el hacer sentir la culpa y el generar en otros una dependencia hacia vos, incluso esto pasa en el mundo religioso, cuando manipulas a la gente para que haga lo que vos quieres que hagan o haces que los demás giren alrededor tuyo y te sirvan para tu causa. No hagas que la gente dependa de vos. Uno de los puntos que siempre me atemoriza es el sacramento de la confesión, pues mucho pueden caer en una dependencia de sus decisiones en el cura y cada vez que deba decidir puede caer en aquello de “padre dígame que tengo que hacer”. Vos tenés que siempre iluminar pero nunca resolver en la vida del otro.
3) No te hagas llamar: Cuántas veces en vos aparece el tema de los títulos, que te llamen como tal o cual. Hay veces que te importa demasiado el cómo te nombran y hasta te hace aparecer ante los demás con jerarquía. Recuerdo una vez, cuando estaba en el Vaticano, a un sacerdote que me acerqué a saludarlo y le dije “buenas, padre” y me dijo “no, monseñor, mire la faja”. Yo dentro mío decía “pero si cuando nos entierren no nos mirarán si tenemos o no faja”. Pero en fin… no dejes que los cargos se te suban a la cabeza porque ante Dios todos somos iguales y cada cargo trae su carga. Hasta el cielo no paramos.
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1 comentario
Creo que Jesús insistió tanto con este tema de la humildad, porque el poder, el dinero y la Soberbia, son más mejores armas del Maligno! Tan buenas son que se producen en serie y a toda hora….Gracias por este Sermón, llega a mi en la hora justa, arduo trabajo es elegir el camino del Reino. Pero si tuviera que elegir la vida eterna a esos 20 min de fama que significan este paso por aquí! Que haríamos?? Ojalá Dios nos dé la fuerza para pensar y elegir sabiamente todos los días! Gracias y que Dios te bendiga en esta obra se evangelización!
Con Fe, Paz y Alegria conquistaremos más almas que con la Culpa! Amen.