Evangelio según san Lucas 9, 57-62
Mientras Jesús y sus discípulos iban caminando, alguien le dijo a Jesús: “¡Te seguiré adonde vayas!”.
Jesús le respondió: “Los zorros tienen sus cuevas y las aves del cielo sus nidos, pero el Hijo del hombre no tiene dónde reclinar la cabeza”.
Y dijo a otro: “Sígueme”. El respondió: “Permíteme que vaya primero a enterrar a mi padre”.
Pero Jesús le respondió: “Deja que los muertos entierren a sus muertos; tú ve a anunciar el Reino de Dios”.
Otro le dijo: “Te seguiré, Señor, pero permíteme antes despedirme de los míos”.
Jesús le respondió: “El que ha puesto la mano en el arado y mira hacia atrás, no sirve para el Reino de Dios”.
La vocación
1) Sígueme: El llamado siempre es personal. Dios te invita de una manera única e íntima a algo maravilloso. Dios te propone que vivas con Él de una manera personal. Dios te invita a formar parte de su equipo, a meterte en la historia de la salvación que Él ha comenzado y en la cual hoy vos también tenés una tarea.
2) Enterrar: El seguimiento implica trabajar los afectos. Caminar hacia Dios implica renuncias. En donde los afectos deben ser trabajados, con mucha sinceridad, mostrándote con tu debilidad y tus errores. Qué es lo que podés y qué es lo que no podés.
3) Mirar atrás: Significa luchar contra la programación de la vida. Es saber que el construir con Cristo implica un aquí y ahora. Implica mirar tu historia, pero no quedarte en la historia. Sino que significa construir juntos lo más hermoso, el Reino de los Cielos. Hasta el cielo no paramos.
Discover more from Misioneros Digitales Católicos MDC
Subscribe to get the latest posts sent to your email.