Evangelio según san Mateo 2, 13-18
Después de la partida de los magos, el Angel del Señor se apareció en sueños a José y le dijo: “Levántate, toma al niño y a su madre, huye a Egipto y permanece allí hasta que yo te avise, porque Herodes va a buscar al niño para matarlo”.
José se levantó, tomó de noche al niño y a su madre, y se fue a Egipto.
Allí permaneció hasta la muerte de Herodes, para que se cumpliera lo que el Señor había anunciado por medio del Profeta: Desde Egipto llamé a mi hijo.
Al verse engañado por los magos, Herodes se enfureció y mandó matar, en Belén y sus alrededores, a todos los niños menores de dos años, de acuerdo con la fecha que los magos le habían indicado.
Así se cumplió lo que había sido anunciado por el profeta Jeremías:
En Ramá se oyó una voz, hubo lágrimas y gemidos: es Raquel, que llora a sus hijos y no quiere que la consuelen, porque ya no existen.
Lo que te digo, no es broma
1) Cuando se fueron los magos: En este caminar no todo es estable. Tampoco podés quedarte en la vida con solo el confort y la comodidad. Porque la misma vida es dinámica y constantemente hay cosas, situaciones o personas que pueden amenazar tu paz. Es necesario que te muevas y que actúes por vos mismo, sin estar dependiendo del otro. Toma la posta de tu vida. Tampoco podés quedarte con los bellos momentos y solo añorando las cosas bellas vividas. En esto trata de estar atento porque vivir así significa morir entre fantasmas.
2) Toma a María y al Niño: En la figura de José vemos a un hombre que se hace cargo y no se victimiza. Asume un compromiso de vida. Toma tu vida con lo que corresponde y jugátela. Claro que hay amenazas y golpes, pero la libertad es clave aquí. No te ates a nada ni a nadie sino más bien recordá el por qué haces las cosas y por quién haces las cosas. José tiene en claro que debe cuidar y salvar lo que ama. Vos, ¿cuidas y estás salvando lo que amas? Puede que aquel a quien ames o aquello que ames esté en peligro de perderlo… Hay veces que para cuidar lo que amas tenés que huir de la zona que te da confort.
3) Herodes: Cuando uno busca el poder por el poder termina lastimando y destruyéndose a sí mismo. Cuando sos una persona que tenés cargo: cura, obispo, pastor, jefe de personal, gerente, etc. es necesario que no te encierres ni cierres en tu mundo. Porque el problema es cuando te creas una fantasía y no vives en tu realidad o no asumes tu realidad. Es un más allá de escuchar incluso a quien trata de mostrarte que vas mal. Es aprender a ver que no sos quien decide la vida del otro sino que guías la vida del otro. Si vos te comes al personaje de Herodes, en tu función, entonces terminarás matando la libertad de gente inocente. Algo bueno está por venir.
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