Evangelio según San Mateo 3, 13-17
Entonces Jesús fue desde Galilea hasta el Jordán y se presentó a Juan para ser bautizado por él.
Juan se resistía, diciéndole: “Soy yo el que tiene necesidad de ser bautizado por ti, ¡y eres tú el que viene a mi encuentro!”.
Pero Jesús le respondió: “Ahora déjame hacer esto, porque conviene que así cumplamos todo lo que es justo”. Y Juan se lo permitió.
Apenas fue bautizado, Jesús salió del agua. En ese momento se abrieron los cielos, y vio al Espíritu de Dios descender como una paloma y dirigirse hacia él.
Y se oyó una voz del cielo que decía: “Este es mi Hijo muy querido, en quien tengo puesta toda mi predilección”.
El Bautismo
1) Las fiestas: Hace unos días celebramos Navidad y hoy cierra el tiempo de Navidad con otra fiesta «el bautismo del Señor». Ambas fiestas, en cuanto a tiempo, son distantes, pero desde la teología marcan algo seguido: «el nacer». Iniciamos la Navidad con el nacimiento de Cristo y hoy cerramos este tiempo de Navidad con el nacimiento a la vida eterna, a la vida sobrenatural. Navidad es que nace lo divino en esta tierra, y Bautismo que nace lo terrestre a las cosas divinas.
2) Sumergir: El que vos seas bautizado implica algo más que pertenecer a la Iglesia católica. Es algo más que pertenecer a una asociación o sociedad u ONG. Bautizarse significa que vos tenés una visión a lo trascendente en tu vida, que aquí en la tierra tenés un camino, una misión y un estilo de vida. Que tu mirada está con los pies en la tierra y con los ojos en el cielo. Que vos podés algo más porque tenés la fuerza del Espíritu Santo y que, a pesar de los golpes y luchas de esta vida, podés tender a más porque se te promete la vida eterna.
3) Sos Hijo de Dios: Este es el mayor regalo. Tu relación con Dios. Valora tu Bautismo, recordá que este sacramento marcó un sello en tu alma. Que hay un ángel custodio que te cuida y un santo patrono que (bajo tu nombre) te acompaña y protege, y es tu ejemplo para llegar a Dios. Por eso se pregunta tu nombre antes de bautizarte, para que ese santo que tiene tu nombre sea tu protector, como el mío, que es san Luis Gonzaga, ya que me llamo Luis. Vos conoces la vida de tu santo? Cuida tu vida sobrenatural para no quedarte solo con lo natural de esta vida. Algo bueno está por venir.
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