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Meditación del día 21 de marzo

por Pbro. Luis A. Zazano
Levántate y camina

Evangelio según san Juan 5, 1-16

Se celebraba una fiesta de los judíos y Jesús subió a Jerusalén.
Junto a la puerta de las Ovejas, en Jerusalén, hay una piscina llamada en hebreo Betsata, que tiene cinco pórticos.
Bajo estos pórticos yacía una multitud de enfermos, ciegos, paralíticos y lisiados, que esperaban la agitación del agua.
[Porque el Angel del Señor descendía cada tanto a la piscina y movía el agua. El primero que entraba en la piscina, después que el agua se agitaba, quedaba curado, cualquiera fuera su mal.]
Había allí un hombre que estaba enfermo desde hacía treinta y ocho años.
Al verlo tendido, y sabiendo que hacía tanto tiempo que estaba así, Jesús le preguntó: «¿Quieres curarte?».
El respondió: «Señor, no tengo a nadie que me sumerja en la piscina cuando el agua comienza a agitarse; mientras yo voy, otro desciende antes».
Jesús le dijo: «Levántate, toma tu camilla y camina».
En seguida el hombre se curó, tomó su camilla y empezó a caminar. Era un sábado,
y los judíos dijeron entonces al que acababa de ser curado: «Es sábado. No te está permitido llevar tu camilla».
El les respondió: «El que me curó me dijo: ‘Toma tu camilla y camina’».
Ellos le preguntaron: «¿Quién es ese hombre que te dijo: ‘Toma tu camilla y camina?’».
Pero el enfermo lo ignoraba, porque Jesús había desaparecido entre la multitud que estaba allí.
Después, Jesús lo encontró en el Templo y le dijo: «Has sido curado; no vuelvas a pecar, de lo contrario te ocurrirán peores cosas todavía».
El hombre fue a decir a los judíos que era Jesús el que lo había curado.
Ellos atacaban a Jesús, porque hacía esas cosas en sábado.

Levántate y camina

1) Esperaban la agitación del agua: Vos y yo pasamos por tristezas, que no se van, y estamos a la espera de que nos suceda algo para poder volver a una normalidad que se gesta en una dependencia de otro o de circunstancias ajenas a mí. Eso me limita y me genera un estado de ilusión en el otro y ya no encuentro nada en mí. Cuántas veces caemos en la enfermedad espiritual de quedar ciegos y no ver mi vida y las cosas lindas de mi vida. Cuántas veces me quedo estático en mi vivir porque alguien me golpeó y me lastimó en la vida y me cuesta caminar, porque me cortaron las piernas con las críticas y los ataques. Son cosas que te pasan en la vida y te duelen; pero por sobre todo te generan  depresión y tristeza, quedas estático,  porque pasa el tiempo y seguís esperando que alguien te lleve a salvarte o a recuperar tu vida, o a que cambie tu vida. (mrghealth.com) Pero siempre esperando que otros te salven y solucionen tus problemas.

2) Temporadas difíciles: Todos pasamos ese invierno espiritual en donde sentimos que se nos cae todo. Te pasa a vos, a mí y a cualquiera, no importa si sos obispo, cura, creyente o no creyente. Todos pasamos ese invierno espiritual donde no sentimos nada y tememos a todo. Muchísimos cristianos y héroes de la biblia, como santos de la Iglesia, han sufrido el “síndrome del corazón roto”.  Elías hasta pedía que se lo lleve, una cierta eutanasia porque ya no quería vivir más, ya no daba más. Hasta llegó a decir que todo lo que había hecho era en vano. Santa Teresa de Ávila decía, si así tratas a tus amigos cómo tratarás a tus enemigos, como diciendo “por qué Dios me pone todo esto”. Cuántas veces a vos y a mí nos pasó de decir: “cómo quisiera irme lejos y comenzar de nuevo”, pero no bajes los brazos. Porque como decía un santo: “el enemigo solo pelea con los que le son una amenaza”. No dejes que te paralicen las situaciones y las dificultades.

3) Levántate: Vos, como creyente, tienes la fuerza para seguir adelante y tenés mucho por dar. Construí tu vida y pedile a Jesús que te de ese ánimo para recuperar tu caminar, no estés a la espera del príncipe azul, inexistente, que te va a resolver todo, para que te haga vivir feliz. Ni tampoco estés a la espera de la mujer soñada para ser una persona que te haga respirar la felicidad. Eso es vivir en fantasías, porque por vos tenés que volver a caminar y seguir. Sos vos y solo vos, con Dios, quien tiene todo para llevar una vida y hacer de tu vida un caminar hacia la felicidad (santidad). Acordate que se hace camino al andar. Algo bueno está por venir.


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1 comentario

Silvia Alejandra Brizuela March 21, 2023 - 3:35 pm

Padre Luis buenas tardes…el audio de la reflexión de hoy 21/3 no coinciden
Bendiciones!!!

Reply

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