Meditación del día 16 de abril - Misioneros Digitales Católicos MDC
Portada » Meditación del día 16 de abril

Meditación del día 16 de abril

por Pbro. Luis A. Zazano
0416 Juan 20,19-31 FB

Evangelio según san Juan 20, 19-31

Al atardecer de ese mismo día, el primero de la semana, estando cerradas las puertas del lugar donde se encontraban los discípulos, por temor a los judíos, llegó Jesús y poniéndose en medio de ellos, les dijo: “¡La paz esté con ustedes!”.
Mientras decía esto, les mostró sus manos y su costado. Los discípulos se llenaron de alegría cuando vieron al Señor.
Jesús les dijo de nuevo: “¡La paz esté con ustedes! Como el Padre me envió a mí, yo también los envío a ustedes”.
Al decirles esto, sopló sobre ellos y añadió: “Reciban el Espíritu Santo.
Los pecados serán perdonados a los que ustedes se los perdonen, y serán retenidos a los que ustedes se los retengan”.
Tomás, uno de los Doce, de sobrenombre el Mellizo, no estaba con ellos cuando llegó Jesús.
Los otros discípulos le dijeron: “¡Hemos visto al Señor!”. El les respondió: “Si no veo la marca de los clavos en sus manos, si no pongo el dedo en el lugar de los clavos y la mano en su costado, no lo creeré”.
Ocho días más tarde, estaban de nuevo los discípulos reunidos en la casa, y estaba con ellos Tomás. Entonces apareció Jesús, estando cerradas las puertas, se puso en medio de ellos y les dijo: “¡La paz esté con ustedes!”.
Luego dijo a Tomás: “Trae aquí tu dedo: aquí están mis manos. Acerca tu mano: Métela en mi costado. En adelante no seas incrédulo, sino hombre de fe”.
Tomas respondió: “¡Señor mío y Dios mío!”.
Jesús le dijo: “Ahora crees, porque me has visto. ¡Felices los que creen sin haber visto!”.
Jesús realizó además muchos otros signos en presencia de sus discípulos, que no se encuentran relatados en este Libro.
Estos han sido escritos para que ustedes crean que Jesús es el Mesías, el Hijo de Dios, y creyendo, tengan Vida en su Nombre.

Aquí están mis manos

1) Cerradas las puertas: Cuando uno se encuentra con el miedo esto te lleva a cerrarte y a generarte un mundo de fantasías y de melancolía. En el cual lo que amas no está y entonces tu cabeza queda marcada con recuerdos y hechos que se generaron en tu mente. Hoy la realidad es otra. El problema es que seguís girando en lo que generó tu cabeza y no en la realidad. Es eso lo que te hace mantener cerrado y cabizbajo porque ya no está lo que vos planeaste y planteaste para tu vida. Todo es distinto. Esto viven los Apóstoles, similar a vos. Esto puede ser tu vida si te cerrás y giras en un mundo de melancolías.

2) La paz: Refiere a ver tu vida en lo interior. Los Apóstoles estaban juntos y sabían que Jesús había resucitado, pero no tenían paz en su corazón. Vos podrás hacer muchas cosas, podrás hasta generar vida en los demás pero si no hay paz en tu corazón todo se puede caer. La paz no se logra con actividades y eventos, la paz en tu corazón se logra con encontrarte con el Resucitado y vivir una experiencia espiritual. Solo ahí está Dios.

3) La incredulidad: Cuando te aíslas en la vida podés perderte muchas cosas. Cuando te haces incrédulo también te vas cerrando, pero ya no en lo melancólico, sino que vos ya te generás una vida desde tu ego donde parece que nadie puede romper tus esquemas. La vida no es matemática, en donde dos más dos es cuatro. La vida es una sorpresa total.

Que la Divina Misericordia siempre consuele tu vida y te abra a ser una persona entregada a lo que Dios quiera de vos y a vivir la experiencia de Dios resucitado. Algo bueno está por venir.


Discover more from Misioneros Digitales Católicos MDC

Subscribe to get the latest posts sent to your email.

Artículos relacionados

Deja un comentario

Este sitio web utiliza cookies para mejorar su experiencia. Asumimos que está de acuerdo con esto, pero puede optar por no aceptarlas si lo desea. Acceptar Leer más

Privacidad & Políticas de Cookies

Discover more from Misioneros Digitales Católicos MDC

Subscribe now to keep reading and get access to the full archive.

Continue reading