Evangelio según san Mateo 8,28-34
Cuando Jesús llegó a la otra orilla, a la región de los gadarenos, fueron a su encuentro dos endemoniados que salían de los sepulcros. Eran tan feroces, que nadie podía pasar por ese camino.
Y comenzaron a gritar: “¿Que quieres de nosotros, Hijo de Dios? ¿Has venido aquí para atormentarnos antes de tiempo?”
A cierta distancia había una gran piara de cerdos paciendo.
Los demonios suplicaron a Jesús: “Si vas a expulsarnos, envíanos a esa piara”.
El les dijo: “Vayan”. Ellos salieron y entraron en los cerdos: estos se precipitaron al mar desde lo alto del acantilado, y se ahogaron.
Los cuidadores huyeron y fueron a la ciudad para llevar la noticia de todo lo que había sucedido con los endemoniados.
Toda la ciudad salió al encuentro de Jesús y, al verlo, le rogaron que se fuera de su territorio.
Libera en el camino
1) Gadarenos: En hebreo significa “encerrado entre paredes”. Una persona puede encerrarse en tres tipos de paredes que la misma vida pone, pero que Jesús y la vida espiritual vienen a liberar.
a) Pared de problemas: Una cosa es tener problemas en la vida y otra cosa es tener una vida con problemas. No podés reducir tu vida a tener constantes problemas porque eso te termina encerrando y ya pierdes tu mirada al vivir y te cierras a mirar la vida desde los problemas. Entra la culpa y el enojo, entra la angustia y el cansancio, porque ya no vivís, sino que vivís solo para buscar soluciones.
b) Pared de sufrimientos: Los dolores son parte de la vida. Los sufrimientos son parte de tus decisiones. Entonces te generas sufrimientos por cosas que no podes o no te animas a soltar, entonces te terminas encerrando en sufrimientos que se generan en tu mundo afectivo o psicológico, sin dejar que actúe la gracia de Dios.
c) Pared de miedo: Es cuando directamente te paralizas y ya ni te animas a nada, por eso te encierras en tus miedos y pierdes la frescura de lo novedoso. Tu vida se gesta en algo estático y por ende ya no miras con proyecto hacia algo, sino que que quedas en tu yo, girando en vos mismo.
2) Salían de sepulcros: Cuando vivís del sepulcro de los recuerdos estás endemoniado. Es decir “dividido”. La etimología de la palabra demonio es “vivir en mentira”. Es por ello que hoy Jesús viene a sanarte y a proponerte salir del recuerdo que te hace vivir en una mentira actual. El unir en tu vida el vivir del pasado, sumado a la mentira, da el resultado de una vida de caos y de enojo constante. Hoy Jesús quiere liberarte de ello, para que aprendas a vivir la vida en el hoy y con proyección a la eternidad en Él.
3) Se ahogaron: Cuando vivís una vida conflictiva, al vivir del pasado y sin mirar al futuro, sumado a estar encerrado en tus dolores, te terminas ahogando porque no encontrás la vida y el vivir. Hoy Jesús quiere sacar de vos lo que te ata y te anima a salir de vos, para que tengas vida y generes vida. Deja de vivir en el sepulcro. Salí de ese vacío existencial, anímate a proyectar sin miedo y a jugarte por lo que amas y quieres. La vida es un arriesgarse constante y es preferible terminar la vida intentando, que terminar la vida esperando. Algo bueno está por venir.
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