Meditación del día 11 de agosto - Misioneros Digitales Católicos MDC
Portada » Meditación del día 11 de agosto

Meditación del día 11 de agosto

por Pbro. Luis A. Zazano

Evangelio según san Mateo 16, 24-28

Entonces Jesús dijo a sus discípulos: “El que quiera venir detrás de mí, que renuncie a sí mismo, que cargue con su cruz y me siga.
Porque el que quiera salvar su vida, la perderá; y el que pierda su vida a causa de mí, la encontrará.
¿De qué le servirá al hombre ganar el mundo entero si pierde su vida? ¿Y qué podrá dar el hombre a cambio de su vida?
Porque el Hijo del hombre vendrá en la gloria de su Padre, rodeado de sus ángeles, y entonces pagará a cada uno de acuerdo con sus obras.
Les aseguro que algunos de los que están aquí presentes no morirán antes de ver al Hijo del hombre, cuando venga en su Reino”.

Ganar en la vida

1) Venir: El hacer una vida cristiana tiene un proceso. Ese proceso es tener en claro que hay una dirección y un camino en tu vida. Pero que tarde o temprano tenés que hacer renuncias. Las renuncias son parte de nuestro vivir y de nuestro caminar. Pero cuando renuncias también aparecen cruces, esas cruces que tienen tinte de dolor y de fracaso, pero que son parte de nuestro crecimiento. Sin caídas no aprenderíamos a caminar y sin tristezas no hubiéramos valorado el momento de la alegría. Es por ello que el problema no pasa porque que la vida no tenga renuncias y tristezas, sino que el problema es cuando tu vida la atas solo a ello, o la reducís a lo que renunciaste y a los dolores que aparecieron y enfrentaste. 

2) Encontrar: Toda esta vida implica búsqueda. Buscarte a vos, luego buscar lo que te motiva a vivir y por último buscar qué le da sentido a tu existir. Es descubrir el “por qué y el para qué estás con vida y para qué haces las cosas”. El hombre siempre va a estar en búsqueda, el problema es cuando vos crees tenerlo todo y te ves sin necesidades.

3) ¿De qué sirve?: El autoengaño es terrible porque es taparnos los ojos a nosotros mismos. Es difícil ayudar a alguien que se auto engaña, casi que no se puede. Negamos, suprimimos, reducimos al mínimo lo que es cierto, mientras que afirmamos y adornamos lo que sabemos que es falso. Empezamos a embellecer las cosas feas e incluso nos vendemos a nosotros mismos aquello que nosotros hemos embellecido. Como diría un amigo mío: “no hay nada más torpe que comprar lo que uno vende”. Vos y yo tenemos el deseo de conocer la verdad de nosotros mismos, pero al mismo tiempo queremos ignorarla. Creo que hasta a vos y a mí nos cuesta la verdad de nosotros, hasta en lo físico… Pero necesitamos tener personas que nos digan la verdad, de nuestra persona y de nuestra alma, porque hay puntos ciegos y puntos que no vemos. El punto ciego, es un elemento que enseñan a los conductores de rally, es necesario saberlo y dejarse ayudar por el copiloto. Es cuando hay un auto tan cerca que no lo podés ver por ninguno de los tres espejos del auto. Hay cosas que no estás viendo de tu vida. Hoy déjate ayudar y abrí tu corazón sin vergüenza a esa persona de buen corazón que te pone Dios frente de ti. Gana la vida con vida y aprende a aceptar tu vida como es tu vida. Algo bueno está por venir.


Discover more from Misioneros Digitales Católicos MDC

Subscribe to get the latest posts sent to your email.

Artículos relacionados

Deja un comentario

Este sitio web utiliza cookies para mejorar su experiencia. Asumimos que está de acuerdo con esto, pero puede optar por no aceptarlas si lo desea. Acceptar Leer más

Privacidad & Políticas de Cookies

Discover more from Misioneros Digitales Católicos MDC

Subscribe now to keep reading and get access to the full archive.

Continue reading