Evangelio según san Lucas 14, 12-14
Jesús dijo al que lo había invitado: “Cuando des un almuerzo o una cena, no invites a tus amigos, ni a tus hermanos, ni a tus parientes, ni a los vecinos ricos, no sea que ellos te inviten a su vez, y así tengas tu recompensa.
Al contrario, cuando des un banquete, invita a los pobres, a los lisiados, a los paralíticos, a los ciegos.
¡Feliz de ti, porque ellos no tienen cómo retribuirte, y así tendrás tu recompensa en la resurrección de los justos!”.
Hacer sin esperar
1) Recompensa: En esta vida hacé las cosas por amor y no en espera de recompensa. Cuando en la vida uno hace esperando paga puede aparecer la desilusión, porque nunca te devolverán de la manera en que te das. En este punto me gustaría que recuerdes que lo que ayuda a darte sin esperar es hacer las cosas con pasión. Aprende a apasionarte de lo que haces.
2) Invitados: Aprende a acercarte al que te necesita y no al que te conviene. No hagas de tu vida un sistema cerrado con grupos cerrados y clonados, en donde solamente aceptas al que es igual a ti y al que debe pensar como vos para que entre a tu vida. Aprende a compartir la vida con el que piensa diferente a vos y busca contener al que te necesita y no colonizar a quien te necesita. Busca crecer con quien no piensa igual a vos y aprende a sacar lo positivo de cada relación.
3) Recompensa: Aprende a hacer las cosas por Dios y para Dios, ama sin esperar nada a cambio, porque la vida es dar todo lo que puedas sin esperar nada a cambio. No seas mañero con tu propia vida y disfruta cada momento que vivas. Date al otro. Algo bueno está por venir.
Discover more from Misioneros Digitales Católicos MDC
Subscribe to get the latest posts sent to your email.