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Meditación del día 15 de diciembre

por Pbro. Luis A. Zazano

Evangelio según san Mateo 11, 16-19

¿Con quién puedo comparar a esta generación? Se parece a esos muchachos que, sentados en la plaza, gritan a los otros:
‘¡Les tocamos la flauta, y ustedes no bailaron! ¡Entonamos cantos fúnebres, y no lloraron!’.
Porque llegó Juan, que no come ni bebe, y ustedes dicen: ‘¡Ha perdido la cabeza!’.
Llegó el Hijo del hombre, que come y bebe, y dicen: ‘Es un glotón y un borracho, amigo de publicanos y pecadores’. Pero la Sabiduría ha quedado justificada por sus obras”.

Más que convencer, hacer

1) Generación: En el proceso de la vida voy comprendiendo que nunca conformaremos a la gente. Siempre tendremos gente que nos criticará por lo que hagamos o no hagamos. Incluso familiares y cercanos serán hasta duros con nosotros. Por eso importa mucho la convicción del por qué y del para qué haces las cosas. Porque puede que tu vida se detenga en vez de en tu objetivo de vida en lo que huyes. Y puedes pasar toda tu vida huyendo de miedos, de gente y hasta de fracasos más que de caminar hacia tu objetivo. Mientras tengas en claro lo que quieras, no te detengas por el qué dirán, porque nunca podrás conformar a todos.

2) Perdido de la cabeza: Es también comprender que si tu vida se detiene a solo contentar, podés terminar perdiendo la cabeza y autodestruyéndote. Porque la vida se te puede pasar volando si solo te detienes a saciar los comentarios de los que te rodean sobre vos. Protege tu vida de aquellos que te rodean y trabaja por distinguir una corrección de un ataque, un comentario sobre ti  de lo que es una crítica hacia ti, de lo que es un aporte a tu persona a lo que es imponerte hacia tu persona. Para ello es importante trabajar en vos para saber qué es lo que debes tomar de lo que debes dejar.

3) Sabiduría: Nunca dejes de buscar el saborear tu vida y saber comprender que el mayor bien que puedes pedir a Dios es el don de ser “sabio”.  Como diría Aristóteles “El sabio no dice nunca todo lo que piensa, pero siempre piensa todo lo que dice”. Por eso hoy pidamos el don de la sabiduría. Aprende a trabajar tu vida desde lo que sabes y saborear de tu vida,  y no desde los que hablan de ti. Algo bueno está por venir.


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