Evangelio según san Juan 1, 29-34
Al día siguiente, Juan vio acercarse a Jesús y dijo: “Este es el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo.
A él me refería, cuando dije: Después de mí viene un hombre que me precede, porque existía antes que yo.
Yo no lo conocía, pero he venido a bautizar con agua para que él fuera manifestado a Israel”.
Y Juan dio este testimonio: “He visto al Espíritu descender del cielo en forma de paloma y permanecer sobre él.
Yo no lo conocía, pero el que me envió a bautizar con agua me dijo: ‘Aquel sobre el que veas descender el Espíritu y permanecer sobre él, ese es el que bautiza en el Espíritu Santo’.
Yo lo he visto y doy testimonio de que él es el Hijo de Dios”.
El cordero de Dios
1) Acercarse: Cuán importante es la cercanía y la presencia. Trata de no tomar distancia de lo que implicará luego tomar decisiones. Observa lo que tienes que hacer y, por sobre todo, sé cercano con las personas que te necesitan y que necesitas. No te aísles y no dejes que tu trabajo cotidiano te haga tomar distancia de los que son esenciales para tu vida. Aprende a ser cauteloso con tus tiempos y sé prudente en invertir tus espacios con personas que realmente aportan a tu vivir.
2) Conocer: Nadie puede amar lo que no conoce. Porque, cuando uno va conociendo al otro, ese otro deja de ser desconocido, y, cuando uno conoce, pasa al segundo plano que es entenderlo. Cuando uno conoce al otro y entiende el porqué es así el otro, puede amarlo, que es el tercer paso. Porque aceptar que es así y desde ese amor que le tenés te fijarás cómo poder ayudarlo para que sea pleno o plena. Entonces: primero conocer, luego entender y desde ese conocer y entender, poder amar, para que la persona sea plena.
3) Testimonio: Es a través de tu vida espiritual que podés dar testimonio de Dios y, desde ese testimonio de Dios, podés vivir en el fuego del Espíritu Santo. No pierdas tu espiritualidad y cuida tu espacio de oración. Porque es a través de tu momento en el Espíritu que podrás convertirte en testigo de Dios más que en erudito de Dios. Algo bueno está por venir.
Discover more from Misioneros Digitales Católicos MDC
Subscribe to get the latest posts sent to your email.