Meditación del día 2 de julio - Misioneros Digitales Católicos MDC
Portada » Meditación del día 2 de julio

Meditación del día 2 de julio

por Pbro. Luis A. Zazano
Mateo 8,23-27 FB

Evangelio según san Mateo 8, 23-27

Jesús subió a la barca y sus discípulos lo siguieron.
De pronto se desató en el mar una tormenta tan grande, que las olas cubrían la barca. Mientras tanto, Jesús dormía.
Acercándose a él, sus discípulos lo despertaron, diciéndole: “¡Sálvanos, Señor, nos hundimos!”.
El les respondió: “¿Por qué tienen miedo, hombres de poca fe?”. Y levantándose, increpó al viento y al mar, y sobrevino una gran calma.
Los hombres se decían entonces, llenos de admiración: “¿Quién es este, que hasta el viento y el mar le obedecen?”.

La fe

1) Un fuerte temporal: La vida está marcada por momentos. Hay momentos en que parece que todo va bien y hay momentos en que sentís que no te sale ni una. Pero también están esos momentos que te marcan, porque sentís que tocas fondo… que no te sale nada. Cuando tengas momentos lindos y de hermosa experiencia con Dios, escribilo en tu cuadernito íntimo, para que, cuando vengan esos momentos duros y dolorosos (que van a venir) puedas leerlo y recordar esos momentos en los que pudiste experimentar la presencia de Dios. Es un plus de que todo está oscuro y no podés ver nada, más la inestabilidad de que no podés estar en pie. Es ahí cuando te viene el miedo y la angustia porque no sabes qué va a pasar con tu vida. Lo más difícil para el hombre es la inestabillidad y la incertidumbre. No entendés nada y querés salir como sea de todo esto que pasas. ¿Pasaste momentos así? ¿Pensá en este momento de oración cuándo fue ese momento que sentiste la incertidumbre, el tocar fondo? Porque te va a permitir descubrir que hoy te estás ahogando en un vaso de agua… cuando descubras que ya pasaste por momentos peores.

2) Él dormía: Parece que Dios desaparece en esos momentos duros, como que no lo sentimos o no lo vemos… Son esos momentos en que, aparte de sentirme solo en lo exterior, me siento solo en lo interior. Cayendo en la situación de que ni tengo ganas de hablar con Dios y de hasta enojarme con Dios. Es un silencio de Dios que me desespera y me lleva a enojarme con Él y también conmigo.

3) Calma: Cuando recurrimos a Dios, Él actúa y nos lleva a la calma. Eso sí… Dios actúa en su momento. Es reconocer que es Dios y su poder llega cuando menos lo pensamos. Pedile a Jesús que llegue la calma a tu vida, que te ayude a tener esa paz que uno no puede conseguir por sí mismo. Que aparezca en tu vida para tener la paz que solo Dios puede darte. Hoy pedí fe a Dios para confiar y paz para salir adelante. Algo bueno está por venir.


Discover more from Misioneros Digitales Católicos MDC

Subscribe to get the latest posts sent to your email.

Artículos relacionados

Deja un comentario

Este sitio web utiliza cookies para mejorar su experiencia. Asumimos que está de acuerdo con esto, pero puede optar por no aceptarlas si lo desea. Acceptar Leer más

Privacidad & Políticas de Cookies

Discover more from Misioneros Digitales Católicos MDC

Subscribe now to keep reading and get access to the full archive.

Continue reading