Evangelio según san Mateo 5,1-12a
Al ver a la multitud, Jesús subió a la montaña, se sentó, y sus discípulos se acercaron a él.
Entonces tomó la palabra y comenzó a enseñarles, diciendo:
“Felices los que tienen alma de pobres, porque a ellos les pertenece el Reino de los Cielos.
Felices los pacientes, porque recibirán la tierra en herencia.
Felices los afligidos, porque serán consolados.
Felices los que tienen hambre y sed de justicia, porque serán saciados.
Felices los misericordiosos, porque obtendrán misericordia.
Felices los que tienen el corazón puro, porque verán a Dios.
Felices los que trabajan por la paz, porque serán llamados hijos de Dios.
Felices los que son perseguidos por practicar la justicia, porque a ellos les pertenece el Reino de los Cielos.
Felices ustedes, cuando sean insultados y perseguidos, y cuando se los calumnie en toda forma a causa de mí.
Alégrense y regocíjense entonces, porque ustedes tendrán una gran recompensa en el cielo; de la misma manera persiguieron a los profetas que los precedieron.”
Ser benditos
1) Felices: Hoy celebramos a la Iglesia triunfante, aquellos que hoy están en el cielo y desde el cielo nos cuidan y también nos acompañan. Le hablan a Dios de nosotros. Y esto no refiere tan solo a aquellos que están en estampitas o en una imagen. Esto habla también de aquellas personas que hicieron bien en tu vida aquí en la tierra y pasaron por nuestras vidas dejándonos huellas. Puede ser clave que hoy repases en tu memoria esas personas que hicieron bien en tu vida, porque seguro que más bien están haciendo desde allá arriba. También pueden ser esos santos que te dieron una mano y te ayudaron un montón, como a mí san José. En fin… hoy dale las gracias.
2) Al cielo: Es tu mirar a Dios. Recordá que aquí en la tierra somos pecadores, pero que la luchamos, ¡sí! Nadie aquí en la tierra es santito. El partido terminará cuando muramos y allí veremos la tabla de posiciones, en qué lugar estamos. Allí se verá si ganamos o si fuimos al descenso, pero es un luchar cotidiano. «Día nuevo, lucha nueva».
3) La Madonna: Cómo no hablar de la Madre de Dios, la madre y reina de los santos. Ella pasó por todos los dolores y los gozos de esta vida. Hoy le pidamos que nos ayude y nos dé la paz para seguir adelante en esta vida y así poder darnos un abrazo en la eternidad junto a ella, porque ella nunca te va a dejar solo. Ella es Madre y la Mater siempre está. Algo bueno está por venir.
Discover more from Misioneros Digitales Católicos MDC
Subscribe to get the latest posts sent to your email.