Evangelio según san Lucas 17, 1-6
Jesús dijo a sus discípulos: “Es inevitable que haya escándalos, pero ¡ay de aquel que los ocasiona!
Más le valdría que le ataran al cuello una piedra de moler y lo precipitaran al mar, antes que escandalizar a uno de estos pequeños.
Por lo tanto, ¡tengan cuidado! Si tu hermano peca, repréndelo, y si se arrepiente, perdónalo.
Y si peca siete veces al día contra ti, y otras tantas vuelve a ti, diciendo: ‘Me arrepiento’, perdónalo”.
Los Apóstoles dijeron al Señor: “Auméntanos la fe”.
El respondió: “Si ustedes tuvieran fe del tamaño de un grano de mostaza, y dijeran a esa morera que está ahí: ‘Arráncate de raíz y plántate en el mar’, ella les obedecería.”
“Ay de ustedes”
1) El escándalo: En el camino de tu vida vivirás situaciones escandalosas, en donde te insertarás en problemas que vos no provocas y hasta te pedirán que des explicaciones de cosas que vos no hiciste. Pero lo más duro es cuando tu vida es un constante enfrentar escándalos que otros provocan en ti. Una vez me pasó que una persona me difamó o mejor dicho me calumnió. Te reconozco que me dolió muchísimo, no tan solo por lo que dijo de mí, que era total mentira, sino por quién lo dijo, porque era una persona muy metida en la iglesia, es más, una persona consagrada a la Iglesia. Pero eso me llevó a encerrarme en mi mismo y a vivir al pendiente de si alguien hablaba de mí o cómo actuar ante nuevos comentarios. Mi cabeza me estaba liquidando y el miedo, aislándome, hasta que comprendí que mi vida no se podía detener en el qué dirán y que no podía dejar de hacer cosas en mi vida por miedo a lo que pueda llegar a pasar o pensar de mí. El mayor escándalo que puedes vivir es no vivir por miedo a lo que hablen de ti.
2) Pequeños: Cuánta gente hoy está escandalizada por errores y celos nuestros. No tan solo lo digo en el ámbito de la Iglesia, sino también en lo referente a la familia y a los cercanos. Hay veces que desde la bronca o el enojo actuamos atacando o lastimando a quien no corresponde o que simplemente no tiene nada que ver. Aprendamos a no escandalizar y que podamos ser prudentes de quién hablar y de cómo hablar. Proponte vivir la vida sin atacar y, por sobretodo, comprender que evangelizar también es consolar y acompañar.
3) La fe: La fe es lo que nos anima a seguir y comprender que todo se logra con Dios. Es difícil perdonar y soltar, pero quien tiene fe todo lo puede. No te niego que te dolerá pero podrás pasar y volverte a levantar con fe. Algo bueno está por venir.
Discover more from Misioneros Digitales Católicos MDC
Subscribe to get the latest posts sent to your email.