Meditación del día 14 de marzo - Misioneros Digitales Católicos MDC
Portada » Meditación del día 14 de marzo

Meditación del día 14 de marzo

por Pbro. Luis A. Zazano

Evangelio según san Mateo 5, 20-26

Jesús dijo a sus discípulos:
Les aseguro que si la justicia de ustedes no es superior a la de los escribas y fariseos, no entrarán en el Reino de los Cielos.
Ustedes han oído que se dijo a los antepasados: No matarás, y el que mata, debe ser llevado ante el tribunal.
Pero yo les digo que todo aquel que se irrita contra su hermano, merece ser condenado por un tribunal. Y todo aquel que lo insulta, merece ser castigado por el Sanedrín. Y el que lo maldice, merece la Gehena de fuego.
Por lo tanto, si al presentar tu ofrenda en el altar, te acuerdas de que tu hermano tiene alguna queja contra ti,
deja tu ofrenda ante el altar, ve a reconciliarte con tu hermano, y sólo entonces vuelve a presentar tu ofrenda.
Trata de llegar en seguida a un acuerdo con tu adversario, mientras vas caminando con él, no sea que el adversario te entregue al juez, y el juez al guardia, y te pongan preso.
Te aseguro que no saldrás de allí hasta que hayas pagado el último centavo.

El proceso

1) Matar: En estos últimos tiempos la gente tiene la capacidad de matar fácilmente con la lengua. Parece que no hay límites, y todos hablamos de todos, y hasta incluso no nos hacemos cargo del asesinato que cometimos porque podemos destruir la vida de una persona en minutos. Recuerdo una vez que trabajaba para acercar un profesor a una institución educativa. Siempre lo veía aislado y solo. Daba su clase y se iba. Era excelente profesor, pero siempre solo. Hasta que un día le pregunté: “¿por qué siempre solo?”, y su respuesta fue: “porque hace 5 años una religiosa habló que yo traté de tocar a un niño, me juzgaron y hasta casi me corren. Después se comprobó que no era cierto, y hasta la hermana dijo que ella no había dicho eso, pero, en el transcurso del tiempo, mis compañeros y la institución me dieron la espalda, hace 20 años que trabajo aquí, de manera intachable, pero basta un mal comentario para que a uno le destruyan la vida”. Fue durísimo, pero entendí allí porqué él era así.

2) Antepasados: Es necesario tener en claro en dónde estamos parados, pero también hacernos cargo de esta situación que afrontamos, porque podés destruir la vida de alguien en un solo instante. Lo que la difamación hace puede destruir tu buena fama en minutos, es como una bomba atómica, porque destruye y deja marcas de por vida.
3) Ofrenda: No dejes de hacer el bien y entrega todo a Dios. Aunque haya personas que quieran matarte en vida y hasta incluso personas que te han destruido la vida. Tu vida es importante y la verdad siempre sale a la luz. No dejes de ser una persona entregada a Dios y deja que la obra de Dios tenga su última palabra. ¡Ánimo! Porque muchos podrán difamarte, pero mientras creas nadie podrá matarte. Algo bueno está por venir.


Discover more from Misioneros Digitales Católicos MDC

Subscribe to get the latest posts sent to your email.

Artículos relacionados

Deja un comentario

Este sitio web utiliza cookies para mejorar su experiencia. Asumimos que está de acuerdo con esto, pero puede optar por no aceptarlas si lo desea. Acceptar Leer más

Privacidad & Políticas de Cookies

Discover more from Misioneros Digitales Católicos MDC

Subscribe now to keep reading and get access to the full archive.

Continue reading