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Meditación del día 29 de agosto

por Pbro. Luis A. Zazano

Evangelio según san Mateo 6,17-29

Herodes, en efecto, había hecho arrestar y encarcelar a Juan a causa de Herodías, la mujer de su hermano Felipe, con la que se había casado.
Porque Juan decía a Herodes: “No te es lícito tener a la mujer de tu hermano”.
Herodías odiaba a Juan e intentaba matarlo, pero no podía,
porque Herodes lo respetaba, sabiendo que era un hombre justo y santo, y lo protegía. Cuando lo oía quedaba perplejo, pero lo escuchaba con gusto.
Un día se presentó la ocasión favorable. Herodes festejaba su cumpleaños, ofreciendo un banquete a sus dignatarios, a sus oficiales y a los notables de Galilea.
La hija de Herodías salió a bailar, y agradó tanto a Herodes y a sus convidados, que el rey dijo a la joven: “Pídeme lo que quieras y te lo daré”.
Y le aseguró bajo juramento: “Te daré cualquier cosa que me pidas, aunque sea la mitad de mi reino”.
Ella fue a preguntar a su madre: “¿Qué debo pedirle?”. “La cabeza de Juan el Bautista”, respondió esta.
La joven volvió rápidamente adonde estaba el rey y le hizo este pedido: “Quiero que me traigas ahora mismo, sobre una bandeja, la cabeza de Juan el Bautista”.
El rey se entristeció mucho, pero a causa de su juramento, y por los convidados, no quiso contrariarla.
En seguida mandó a un guardia que trajera la cabeza de Juan.
El guardia fue a la cárcel y le cortó la cabeza. Después la trajo sobre una bandeja, la entregó a la joven y esta se la dio a su madre.
Cuando los discípulos de Juan lo supieron, fueron a recoger el cadáver y lo sepultaron.

Martirio de san Juan Bautista

1) Herodes: Me quiero detener a pensar en cosas que tenemos de Herodes. El querer controlar, incluso manipular, para que las cosas sean como yo quiero y tener esa mirada competitiva en donde quiero sobresalir y si no aparezco, destruyo a la persona con la lengua, difamando o calumniando. Cuando en vos y en mí aparece ese sentido de poder, el “cueste lo que cueste”, podés terminar destruyendo la vida de gente buena e inocente. No podés pasar toda la vida buscando poder o que todos estén alrededor tuyo. Es necesario que hagas algo por vos y que veas que no es necesario destruir a otros para ser feliz.

2) No te es lícito: Hay gente que no le gusta que le pongan límites y cuando uno le marca límites se enoja y hasta te destruye. Eso te pasa a vos y a mí, que cuando nos marcan las cosas nos molesta y hasta nos duele. Por eso, déjate corregir y aprende que no todo se puede tener en la vida. Hay cosas que es necesario saber que no las puedo adquirir o hacer. Date esa oportunidad de vivir en vos y vivir en Dios, pero dejándote corregir y acompañar.

3) Agradó: Mil tentaciones no hacen un pecado, porque lo que te hace pecar no es lo que te seduce, sino la acción de la decisión sobre lo que te seduce. Por lo tanto, aprende a mirar lo que te tienta y analiza, antes de decidir, si realmente aporta a tu paz y a tu vida. Porque puede que tomes decisiones desde tus deseos y no desde tus proyectos. Como, así también, puede que pases tu vida siendo un simple consumidor de deseos, pero sin decidir desde tus conceptos. Que no pierdas la cabeza por una pasión desordenada porque, cuando se cae en estas cosas, puede que pierdas todo lo que construiste en años. Algo bueno está por venir.


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