Evangelio según san Mateo 18, 1-5, 10
En aquel momento los discípulos se acercaron a Jesús para preguntarle: “¿Quién es el más grande en el Reino de los Cielos?”.
Jesús llamó a un niño, lo puso en medio de ellos
y dijo: “Les aseguro que si ustedes no cambian o no se hacen como niños, no entrarán en el Reino de los Cielos.
Por lo tanto, el que se haga pequeño como este niño, será el más grande en el Reino de los Cielos.
El que recibe a uno de estos pequeños en mi Nombre, me recibe a mí mismo.
Cuídense de despreciar a cualquiera de estos pequeños, porque les aseguro que sus ángeles en el cielo están constantemente en presencia de mi Padre celestial.”
Santos ángeles
1) Grande: La grandeza en los términos de Dios pasa por reconocer que somos pequeños, pero que Dios es grande. Porque la clave es entender que la vida no pasa por adquirir poder o demostrar lo que soy o lo que tengo. La vida pasa por entender que soy limitado, débil y que necesito de Dios eternamente.
2) En medio: Incluso lo que se nos propone es que en esta vida asumamos quiénes somos y quiénes no somos. Porque cuando querés ser algo que no sos o buscas estar en medio de la familia para convertirte en su pulpo, terminas siendo simplemente una máquina que trata solo de mantener algo y, como toda máquina exigida, terminas fulminado.
3) Recibe: No sé si viste cómo te conviertes en mala persona cuando empiezas a poner límites con la gente que se aprovecha de ti. Un día empiezas a priorizarte y te llaman egoísta. A pesar de que desde hace años hayas sido una persona generosa, incluso en algunos momentos un poco tonta. Ser bueno y ser tonto son dos cosas muy distintas. Las personas que más te criticarán son aquellas que se aprovechaban o se aprovechan de ti cuando no ponías límites. Intentarán decirte que has cambiado, pero no has cambiado, solo pusiste límites. Por eso hoy pedí a tu ángel de la guarda que te ayude a cuidarte de aquellos que se aprovechan de tu bondad. Algo bueno está por venir.
Discover more from Misioneros Digitales Católicos MDC
Subscribe to get the latest posts sent to your email.
1 comentario
Padre Luis.
Vivo en Estados Unidos y soy México-americano. Te escucho todos los días y m da la sensación de que conoces mis pensamientos y mi viaje en esta vida terrenal. Te has convertido en un director espiritual. Y yo sé de eso porque fui, en mi juventud, un Salesiano consagrado. Después de haber peleado la guerra de Estados Unidos en Irak perdí la brújula de mi vida espiritual. Tus meditaciones me están ayudando a sanar my salud metal. Gracias de antemano, y quisiera poder tener una relación más personal, sin cruzar los límites de una amistad honesta y respetuosa. Dios los bendiga y te siga dando perseverancia en la vocación.