Evangelio según san Lucas 10, 1- 9
En ese momento se presentaron unas personas que comentaron a Jesús el caso de aquellos galileos, cuya sangre Pilato mezcló con la de las víctimas de sus sacrificios.
El les respondió: “¿Creen ustedes que esos galileos sufrieron todo esto porque eran más pecadores que los demás?
Les aseguro que no, y si ustedes no se convierten, todos acabarán de la misma manera.
¿O creen que las dieciocho personas que murieron cuando se desplomó la torre de Siloé, eran más culpables que los demás habitantes de Jerusalén?
Les aseguro que no, y si ustedes no se convierten, todos acabarán de la misma manera”.
Les dijo también esta parábola: “Un hombre tenía una higuera plantada en su viña. Fue a buscar frutos y no los encontró.
Dijo entonces al viñador: ‘Hace tres años que vengo a buscar frutos en esta higuera y no los encuentro. Córtala, ¿para qué malgastar la tierra?’.
Pero él respondió: ‘Señor, déjala todavía este año; yo removeré la tierra alrededor de ella y la abonaré.
Puede ser que así dé frutos en adelante. Si no, la cortarás'”.
Galileos
1) Sacrificios: Un formador que tenía en el Seminario, el lugar donde uno se prepara camino al sacerdocio, me presentó elementos que me ayudaron en la vida. Me dijo: “Antes de acostarte a dormir revisa tu vida y hacete la pregunta: ¿actué con virtud? ¿Me dejo llevar por mis emociones? ¿Qué puedo mejorar mañana? Es un hábito pequeño que puede generarte una vida fuerte”. Esto me hace pensar en los filósofos que decían: “Examínate a ti mismo, es lo que más importa”. Deja de estar fijándote y evaluando a los de más, evalúate vos.
2) Pecadores: Haciendo una autocrítica, creo que durante mucho tiempo usamos la culpa como un caballo de batalla. Hemos herido y lastimado mucho, porque hasta hemos hablado más del demonio, de la condena y del infierno, que de Jesús y la búsqueda de ir al cielo. Por tanto, durante mucho tiempo, hasta nos creíamos que quienes estábamos dentro de la Iglesia éramos menos pecadores que los de afuera, pero aquí vemos que todos estamos camino a la verdad, y que la lucha se da en el día a día para tratar de mejorar y poder aportar en la vida de los demás.
3) Tiempo: Recuerda que la clave es: “Compra en silencio, construye en silencio y, cuando llegue el momento, celebra con los tuyos”. Porque no todo necesita audiencia. Recuerda que la envidia existe, por lo tanto, cuando te muevas, hacelo en silencio. Cuando trabajes, que no se note. Cuando construyas, que no se escuche, porque los movimientos más fuertes son los que nadie ve venir. Y los resultados ya hablarán por vos. Algo bueno está por venir.
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1 comentario
Gracias cura!!!!
Compra y construye en silencio !!!! Hermosa orientación !
Ánimo
Gracias !!!!