Señor Jesús, hoy nos postramos ante Ti que quisiste quedarte con nosotros en la Eucaristía para saciar nuestra hambre de eternidad.
Sánanos, Señor, Pan de Vida. Que al recibirte, limpies nuestras heridas y fortalezcas nuestra debilidad. Que en medio de las fatigas diarias, nunca nos falte el alimento espiritual que renueva nuestra esperanza.
Y que al alimentarnos de Ti, aprendamos a ser pan para los demás, viviendo con la mirada puesta en el Reino que nos has prometido.
Quédate con nosotros, Jesús Sacramentado, y que tu presencia real guíe cada uno de nuestros pasos y sea fuente de alegría y paz.
Amén
Discover more from Misioneros Digitales Católicos MDC
Subscribe to get the latest posts sent to your email.