Evangelio según San Marcos 7, 24-30
Después Jesús partió de allí y fue a la región de Tiro. Entró en una casa y no quiso que nadie lo supiera, pero no pudo permanecer oculto.
En seguida una mujer cuya hija estaba poseída por un espíritu impuro, oyó hablar de él y fue a postrarse a sus pies.
Esta mujer, que era pagana y de origen sirofenicio, le pidió que expulsara de su hija al demonio.
El le respondió: “Deja que antes se sacien los hijos; no está bien tomar el pan de los hijos para tirárselo a los cachorros”.
Pero ella le respondió: “Es verdad, Señor, pero los cachorros, debajo de la mesa, comen las migajas que dejan caer los hijos”.
Entonces él le dijo: “A causa de lo que has dicho, puedes irte: el demonio ha salido de tu hija”.
Ella regresó a su casa y encontró a la niña acostada en la cama y liberada del demonio.
La fe de una madre es milagrosa
1) Una madre: Me pongo a pensar en tu mamá y en la mía. Cuántas veces habrán pedido a Dios por vos y por mí. Una madre se preocupa por su hijo y se desespera cuando ve que está como endemoniado, es decir, sin Dios, sin luz, sin nada. Esta mujer no era religiosa, pero el ver así a su hijo recurre a Jesús. Cuántas madres recurren a Jesús por su hijo. Hoy vos sos la respuesta de Dios para tu mamá.
2) La petición: A Dios rogando, pero con el mazo dando. La clave es esa, rogar y pedir a Dios la gracia y el momento justo. (Xanax) No tirarse abajo, sino pedir y pedir. Esta mujer no se da por vencida, lucha su petición. Vos volvelo loco a Dios, pedile, no te canses, ¡que se la banque! Para qué quiso ser Dios.
3) Libérate del demonio: Una de las claves del demonio es la falsedad. Sé íntegro y honesto. No te poseas en la falta de Dios y en la falsedad. Sé firme y claro. Dios está con vos. Hasta el cielo no paramos.
Discover more from Misioneros Digitales Católicos MDC
Subscribe to get the latest posts sent to your email.