Nuestra Señora de los Ángeles es la Patrona de Costa Rica y su festividad se celebra el 2 de agosto
El culto a Nuestra Señora de los Ángeles es originario de España, de Getafe, cerca de Madrid, y fue llevado a América por los conquistadores españoles.
Fue declarada Patrona de Costa Rica por el Congreso de la República en 1824 y ratificada como Patrona en los años 1924 y 2002 por el mismo Congreso; y en 1926 se le concedió la Coronación Pontificia.
La Virgen de los Ángeles fue declarada patrona de Costa Rica y protectora de las Américas por el Papa Juan Pablo II. En dicho país, además, la devoción a la Virgen de los Ángeles tomó rasgos característicos, mezclándose la tradición cristiana-europea con elementos de la cultura indígena y morena.
Leyenda del hallazgo de “La Negrita”
La Basílica de Nuestra Señora de los Ángeles se encuentra en el lugar donde, según la tradición, la mulata Juana Pereira encontró la milagrosa imagen de la patrona de Costa Rica.
La leyenda cuenta que el 2 de agosto de 1635, una humilde joven que vivía en el lugar llamado la Puebla de los Pardos, recogía como de costumbre leña en medio del bosque. Sobre una roca, cerca de un manantial, se encontró una pequeña escultura de una mujer con un bebé en brazos. Decidió llevarla a su casa, donde la guardó en un cajón, envuelta en un paño de tela.
Al día siguiente, volvió al sitio del primer hallazgo, y se encontró una talla de piedra igual a la encontrada el día anterior, hizo lo mismo, la llevó para su casa, para guardarla junto a la otra, pero al buscar la que había guardado el día anterior, notó que no estaba y allí guardó la nueva imagen encontrada.
De este mismo modo sucedió al tercer día, pero esta vez la llevó al sacerdote de la localidad, Alonso de Sandoval, quien la guardó en un cofre. Al día siguiente, el Padre Alonso abrió la caja y para su sorpresa, no estaba la escultura. La joven volvió al lugar del hallazgo y encontró allí la imagen, llevándola nuevamente al sacerdote quien la guardó dentro del sagrario.
Al día siguiente, el sacerdote abrió el sagrario y no la encontró, por lo que declaró que aquello era un mensaje de la Virgen María: ella deseaba estar en el bosque, alrededor del pueblo pardo y los humildes. Y así, construyeron un pequeño templo en su honor, donde actualmente se encuentra la Basílica dedicada a Nuestra Señora Reina de Los Ángeles, y a su alrededor se empezaron a agrupar los pardos.
La pequeña imagen de 20 centímetros fue bautizada con el nombre de Virgen de los Ángeles, porque el 2 de agosto los franciscanos celebran la fiesta de Nuestra Señora de los Ángeles (Getafe). Por esta razón, se tiene la certeza de que el hallazgo ocurrió ese día, pero en cuanto al año, se estima que fue antes de 1639 aunque algunos dan por un hecho que fue en 1635.
Descripción de la Virgen
La composición de la ‘Negrita’ consiste de tres diferentes piedras: el grafito, jade y roca volcánica. Los arqueólogos se muestran muy interesados en esa composición debido a que resulta muy difícil, casi imposible, unir las tres piedras; sin embargo, coinciden al señalar que la imagen de la Virgen tiene características de todas ellas.
Se tienen investigaciones que en esa época no había grafito en Costa Rica, sólo en Europa, mientras que en el Viejo Continente no se contaba con las otras dos rocas. Con base en esa realidad, se podría concluir que nuestra Santa Patrona tiene características de los dos continentes.
Es de 20 cm de alto, le llaman “la Negrita” pese a que su verdadero color es un gris-verduzco.
Los rasgos de la Virgen son de mestiza, es de cara redonda, ojos achinados, nariz y boca pequeña. Ella ve hacia el frente mientras que su Hijo la ve directamente a los ojos y con su manita le toca el corazón. En su brazo izquierdo tiene al Niño Jesús quien descansa sobre su pecho con la mano derecha levantada en actitud de bendecir.

La Virgen que apareció hace muchos años es muy diferente a la actual, actualmente y con el pasar del tiempo, los fieles en un afán de agradecimiento la han colmado de joyas hechas de oro, plata y piedras preciosas que se han encargado a orfebres especiales.
Hoy en día la imagen está en el altar de la Basílica de Cartago, colocada sobre un pedestal que semeja un medio mundo, se levanta una azucena con 6 pétalos en cada uno de los cuales posa un pequeño ángel.
Sobre la azucena descansa una media luna y frente a ella un serafín con las manos levantadas en actitud de sostener el manto que cubre a la Virgen. Sobre la cabeza se le ha puesto una corona rodeada de estrellas.
En la base del pedestal está el escudo de Costa Rica y el escudo de Cartago.
En total, la imagen y sus adornos miden un metro de alto. La idea fue representar lo que dice Apocalipsis 12, 1: “Apareció en el Cielo una gran señal, una mujer vestida con 12 estrellas sobre su cabeza y la luna bajo sus pies.”
La Virgen se presenta actualmente a la veneración de sus fieles en un hermoso ostensorio de nobles metales y piedras preciosas, en forma de resplandor que la rodea totalmente, aumentando visualmente su tamaño.
Se destaca el manto, la corona, el resplandor, el ángel postrado y el pedestal; todo esto es un valioso tesoro, sin embargo, el mayor es el original, la imagen de piedra es el máximo y más grande tesoro.

Basílica de Nuestra Señora de Los Ángeles
La Basílica de Nuestra Señora de los Ángeles, en la ciudad de Cartago, es una de las iglesias más importantes de toda Costa Rica. Este increíble Santuario está bajo la advocación de la Virgen de los Ángeles, más conocida por el nombre de “La Negrita”, patrona del país.
La ciudad de Cartago es la antigua capital de Costa Rica. Se encuentra en la región central de Costa Rica a una altitud de 1.435 m sobre el nivel del mar, en las faldas del volcán Irazú, y a 24 kilómetros al este de la ciudad capital, San José.
Historia
Poco tiempo después del hallazgo, los vecinos decidieron hacer una ermita en el lugar, sin embargo, ellos estaban empeñados en hacer un templo digno de ella, costara lo que costara.
Se sabe que en el año 1681 el templo estaba prácticamente terminado. Por desgracia, la iglesia quedo destruida pocos años después de estrenada, con el terremoto de principios de enero de 1715.
Los fieles se organizaron para levantar por segunda vez el templo. Esta segunda iglesia se terminó entre 1723 y 1727. Después, poco a poco lo fueron ampliando y embelleciendo, pero quedó destruido después del terremoto del 7 de mayo de 1822.
Dos años después volvieron a organizarse para iniciar los trabajos de la construcción de otro templo. Entonces ocurrió otro terremoto el 2 de setiembre de 1841, que dañó parte de la estructura, pero pudo repararse. Sin embargo, el terremoto del 4 de mayo de 1910 lo destruyó por completo.
Una vez más, los devotos de la Virgen de los Ángeles se organizaron para iniciar las obras de la actual basílica, de considerables dimensiones, de estilo bizantino, que se terminó en 1930. Esta estructura tiene bases antisísmicas, que han resistido muchos temblores e incluso el terremoto de 1924, cuando el templo todavía estaba en construcción. Es el principal centro de peregrinación religiosa de Costa Rica, especialmente con motivo de la festividad de la Virgen de los Ángeles, que se celebra el 2 de agosto.
Celebración: Romería
El primero de agosto de cada año, en la víspera de la fiesta de Nuestra Señora de Los Ángeles, miles de personas acuden al centro religioso en lo que se llama una “romería“, en agradecimiento o petición de favores. En esa fecha y de conformidad con una tradición que data de fines del siglo XVIII, la imagen es trasladada a la catedral de Cartago, ubicada en el centro de la ciudad, donde permanece hasta principios del mes de septiembre, cuando es devuelta a la basílica, con una procesión denominada popularmente la Pasada de la Negrita de los Ángeles. Dicha romería consiste en caminar desde donde uno viva, hasta la Basílica.
Dicha romería consiste en caminar desde donde uno viva, hasta la Basílica. En el caso de los habitantes de la capital costarricense, esa caminata comprende poco más de 20 km de terreno montañoso (hay que cruzar el Cerro de Ochomogo), pero también muchos romeros caminan cientos de kilómetros desde otras partes del país. Muchos otros viajan en autobús a San José y caminan hasta la Basílica de Cartago.
A Cartago llega un constante peregrinar de devotos que vienen a visitar a su Madre de los Cielos; muchos entran de rodillas, como acto de humildad y de acción de gracias y luego van a orar ante la roca donde fue hallada la bendita imagen. Esta piedra se ha ido gastando por el roce de tantas manos que la acarician agradecidas mientras oran, dan gracias y piden alivio a su dolor, sus sufrimientos o sus necesidades.
Debajo de esta piedra brota un manantial cuyas aguas recogen los que acuden en busca de la misericordia y la salud. El agua es signo del bautismo. No hay otra cosa que más quiera la Virgen a que vivamos profundamente las gracias de nuestro bautismo.
Oración
Oh Soberana Reina de los Ángeles,
Madre amorosísima que te dignaste
escoger a nuestra amada Patria
para que fuera el trono de tus misericordias,
te damos gracias por los innumerables beneficios
recibidos de tu intercesión poderosa
y te suplicamos que nos protejas
en todos los momentos de nuestra vida,
sobre todo cuando nos aflijan las preocupaciones;
a esa hora, Oh Virgen y Madre de Dios,
haz valer tus prerrogativas de Reina y de Madre
ante la Santísima Trinidad;
socórrenos desde el cielo con amor de Madre
y con esplendidez de Reina.
Vela por nuestra amada patria,
Oh Reina Soberana de los Ángeles
y sálvala por amor a Cristo,
Nuestro Rey y Señor.
Amén.