Forma sugerida para rezar la Corona de Adviento en Familia.
Le recomendamos que toda la familia y amigos se reunan en torno a la Corona de Adviento en un ambiente de recogimiento y silencio, luego pueden empezar la tradición del rezo, siguiendo esta guía.
Segundo domingo de Adviento
Por la señal de la Santa Cruz +de nuestros enemigos +líbranos, Señor, Dios nuestro +
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo +
Persona 1: Encendamos la vela del primer domingo y reconozcamos ante Dios que somos pecadores.
Todos:
Pésame, Dios mío y me arrepiento de todo corazón de haberos ofendido. Pésame por el infierno que merecí y por el cielo que perdí; pero mucho más me pesa, porque pecando ofendí a un Dios tan bueno y tan grande como vos.
Antes querría haber muerto que haberos ofendido y propongo firmemente no pecar más, y evitar todas las ocasiones próximas de pecado. Amén.
Persona 1: “Lectura del Evangelio según san Mateo 3, 1-12
En aquel tiempo se presentó Juan el Bautista, proclamando en el desierto de Judea:
“Conviértanse, porque el Reino de los Cielos está cerca”.
A él se refería el profeta Isaías cuando dijo: Una voz grita en el desierto: Preparen el camino del Señor, allanen sus senderos.
Juan tenía una túnica de pelos de camello y un cinturón de cuero, y se alimentaba con langostas y miel silvestre.
La gente de Jerusalén, de toda la Judea y de toda la región del Jordán iba a su encuentro,
y se hacía bautizar por él en las aguas del Jordán, confesando sus pecados.
Al ver que muchos fariseos y saduceos se acercaban a recibir su bautismo, Juan les dijo: “Raza de víboras, ¿quién les enseñó a escapar de la ira de Dios que se acerca?
Produzcan el fruto de una sincera conversión,
y no se contenten con decir: ‘Tenemos por padre a Abraham’. Porque yo les digo que de estas piedras Dios puede hacer surgir hijos de Abraham.
El hacha ya está puesta a la raíz de los árboles: el árbol que no produce buen fruto será cortado y arrojado al fuego.
Yo los bautizo con agua para que se conviertan; pero aquel que viene detrás de mí es más poderoso que yo, y yo ni siquiera soy digno de quitarle las sandalias. El los bautizará en el Espíritu Santo y en el fuego.
Tiene en su mano la horquilla y limpiará su era: recogerá su trigo en el granero y quemará la paja en un fuego inextinguible”.
Palabra del Señor.
Todos: Gloria a ti, Señor Jesús
Meditación Padre Luis Zazano
La venida: Siempre estamos a la espera de volver al encuentro con Jesús, por eso el tiempo del Adviento se divide en dos: por un lado la referencia a la segunda venida y por el otro lado a la primera venida. Porque es recordar que vamos camino a la santidad en el encuentro de lo cotidiano. Ir a la segunda venida es saber que lo único que esperamos en esta vida es la felicidad plena y esa felicidad plena la encontramos estando con Dios. Por eso, es tiempo de buscar paz para lograr encontrar en Dios la paz que uno busca siempre. La primera venida nos recuerda que para saber dónde vamos debemos tener en claro de dónde venimos y cómo comenzó todo. Por tanto hoy mira tu interior y encontrate en lo más íntimo porque en lo íntimo se descubre el camino para llegar a lo eterno.
Persona 2: Encendamos la segunda vela
Persona 1: Los profetas mantenían encendida la esperanza de Israel. Nosotros, como un símbolo, encendemos estas dos velas. El viejo tronco está rebrotando se estremece porque Dios se ha sembrado en nuestra carne…
Persona 2: Que cada uno de nosotros, Señor, te abra su vida para que brotes, para que florezcas, para que nazcas y mantengas en nuestro corazón encendida la esperanza. ¡Ven pronto, Señor! ¡Ven, Salvador!
Persona 1: Unidos en una sola voz digamos
Todos:
Padrenuestro,
que estás en el cielo,
santificado sea tu Nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad
en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos
a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en la tentación,
y líbranos del mal. Amén.
Persona 2: Ven, Señor, haz resplandecer tu rostro sobre nosotros.
Todos: Y seremos salvados. Amén.