La criatura más pura
Por la señal de la Santa Cruz+
de nuestros enemigos +
líbranos, Señor, Dios nuestro +
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo +
Oración inicial
San Joaquín y santa Ana, benditos padres de la Virgen María, rueguen por nosotros y acompáñennos en el camino de la fe. Intercedan ante Dios por nuestras necesidades y súplicas para que podamos vivir una vida llena de amor, esperanza y sabiduría.
Abuelos de Jesús, guíennos y fortalézcannos para que podamos seguir el ejemplo de humildad y entrega total a la voluntad de Dios. Amén.
Lectura bíblica del segundo día:
“Felices los que tienen el corazón puro, porque verán a Dios” Mateo 5, 8
Qué inmensa alegría debieron experimentar san Joaquín y santa Ana con el nacimiento de su hija María. Cómo debían de querer a ese bebé que Dios les acababa de confiar después de tantos años de espera. Ambos, educaron a María en un hogar tradicional y con costumbres del pueblo de Israel, una fe enmarcada siempre en el amor hacia Dios.
Cuando esa niña se convirtió en mujer y pronunció su “fiat” al arcángel Gabriel, los santos Joaquín y Ana vieron una respuesta aún más maravillosa a sus oraciones. No solo un nieto, sino un Salvador que era Dios mismo, Jesucristo.
- Pedir la gracia que se desea alcanzar de san Joaquín y santa Ana en esta novena.
(Padre Nuestro, Ave María y Gloria)
Oración final
Señor Jesús, tú que naciste de la Virgen María, hija de san Joaquín y santa Ana, mira con amor a los abuelos de todo el mundo, sé su refugio, protégelos, que jamás sean ignorados o excluidos, sino que encuentren respeto y amor. Ayúdales a vivir serenamente y a sentirse acogidos durante todos los años de la vida que les concedas, Amén.
En el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén +