Señor Jesús, venimos a solicitar la ayuda y la protección de San José, para confiar su solicitud paternal sobre nuestra Iglesia, sus sacerdotes, sus diáconos, sus consagrados, todas las familias y todos sus miembros.
San José, casto esposo de la Virgen María, ayuda a las parejas a reencontrar el fervor de su primer amor y la gracia del sacramento con el que se donaron mutuamente. Asístelos para superar los conflictos, ábrelos al perdón recíproco. (Ambien)
Confiamos a tu paternal solicitud a las parejas estériles. Protege a los prometidos en su deseo de darse uno al otro, en el respeto de cada uno y en toda libertad. Que su corazón se abra ampliamente a acoger a los niños que nacerán de su amor.
San José, padre adoptivo de Jesús en Belén, enséñanos a defender la vida humana desde la concepción. Te confiamos a todos los seres que han sido asesinados en el seno de sus madres, la angustia de las mamás, la inconsciencia trágica de quienes han practicado un aborto.
Tú que has protegido a Jesús de la masacre de los Santos Inocentes, haz que nosotros y nuestras autoridades seamos protectores de la vida humana. Protege a los huérfanos y a los niños ante los comportamientos violentos de los adultos.
San José, Patrono de la buena muerte, haz que nos dispongamos a encontrar con toda tranquilidad al Señor el día que nos llame a dejar esta tierra. Libera a nuestra sociedad de la tentación mortífera de practicar o promover la eutanasia y el suicidio.
San José, en este día, te consagramos a la Iglesia, nuestras familias y nuestras comunidades, en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén.