Misericordia para el mundo entero
Por la señal de la Santa Cruz+
de nuestros enemigos +
líbranos, Señor, Dios nuestro +
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo +
Oración inicial:
Oh, Dios eterno, en quien la Misericordia es infinita y el tesoro de compasión inagotable, vuelve tu mirada bondadosa y aumenta tu Misericordia, para que, en momentos difíciles, no desespere ni me desaliente, sino que, con gran confianza, me someta a tu santa voluntad, que es el amor y la Misericordia misma. Amén.
Lectura bíblica del primer día:
“Vuélvete, Señor, rescata mi vida, sálvame por tu Misericordia” Salmo 6, 5
Santa Faustina escribió en su diario lo que Jesús le pedía: “Hoy tráeme a toda la humanidad, especialmente a los pecadores y sumérgelos en la inmensidad de mi Misericordia. De esta forma me consolarás de la amarga tristeza que me da la pérdida de almas”.
“Deseo que el mundo entero conozca mi Misericordia; y así conceder gracias inimaginables a las almas que confían en mi Misericordia”.
Padre eterno, acógenos en la morada de tu corazón misericordioso y no permitas que salgamos de Él.
- Pedir la gracia que se desea alcanzar de la Divina Misericordia en esta novena.
(Padre Nuestro, Ave María y Gloria)
Oración final
¡Oh, Jesús Misericordioso! Te doy gracias por tus innumerables bendiciones y gracias. Que cada latido de mi corazón sea un himno nuevo de agradecimiento a Ti.
Oh Dios, gracias por tu gran Misericordia, por no tomar en cuenta mis errores. Mi alma es todo un canto de adoración a tu divina Misericordia. Amén.
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén. +