Adolescente humilde y dócil
Por la señal de la Santa Cruz+
de nuestros enemigos +
líbranos, Señor, Dios nuestro +
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo +
Oración Inicial
Oh san José, que fuiste padre de Jesús sobre la tierra. Nosotros te tomamos como padre y modelo. Te pedimos que vengas en nuestra ayuda. Necesitamos tu protección para atravesar las dificultades de nuestra vida. Necesitamos tu fortaleza y fe, que nos ayude a vivir como tú, obedientes y confiados, atentos a la voluntad del Padre. Ayúdanos a decir siempre: “Que se haga tu voluntad, Señor”. () Amén.
Lectura bíblica del segundo día:
“Escucha el consejo y acepta la corrección, para que seas sabio el resto de tus días” Proverbios 19, 20
Interpretamos que san José vivió su adolescencia con sencillez, en la docilidad y en el respeto hacia sus padres. El amor respetuoso y confiado de san José hacia sus padres fue un amor en continuo crecimiento, porque por disponibilidad natural, presente en cada niño, fue convirtiéndose progresivamente en una virtud, sostenida por su interés y ayuda de Dios.
José observó con fe y convicción el mandamiento divino: honrar al padre y a la madre. En ellos no vio solo personas maduras y expertas, sino a Dios mismo, que se sirve de sus criaturas y las eleva a la dignidad y responsabilidad de ser colaboradores en la acción del crecimiento humano y espiritual del hombre.
- Pedir la gracia que se desea alcanzar de san José en esta novena.
(Padre Nuestro, Ave María y Gloria)
Oración Final
Salve, custodio del Redentor y esposo de la Virgen María. A ti Dios confió a su Hijo, en ti María depositó su confianza, contigo Cristo se forjó como hombre. Oh, bienaventurado José, muéstrate padre también de nosotros y guíanos en el camino de la vida. Concédenos gracia, misericordia y valentía, y defiéndenos de todo mal. Amén.
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén +