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Te Alabamos Señor. Hoy: Salmo 30

por Editor mdc
Salmo 30

Alabar a Dios, orar, conversar con el Padre, siempre recordando nuestra condición de hijos amados por Él. Estos son algunos de los objetivos de este proyecto de Misioneros Digitales Católicos, que culminará cuando publiquemos el 150.

Hoy compartimos con ustedes el Salmo 30

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SALMO 30 (versículos 1-13)

Salmo Canto para la Dedicación del Templo. De David.

2 Yo te glorifico, Señor, porque tú me libraste

y no quisiste que mis enemigos se rieran de mí.

3 Señor, Dios mío, clamé a ti y tú me sanaste.

4 Tú, Señor, me levantaste del Abismo

y me hiciste revivir,

cuando estaba entre los que bajan al sepulcro.

5 Canten al Señor, sus fieles;

den gracias a su santo Nombre,

6 porque su enojo dura un instante,

y su bondad, toda la vida:

si por la noche se derraman lágrimas,

por la mañana renace la alegría.

7 Yo pensaba muy confiado:

«Nada me hará vacilar».

8 Pero eras tú, Señor, con tu gracia,

el que me afirmaba sobre fuertes montañas,

y apenas ocultaste tu rostro,

quedé conturbado.

9 Entonces te invoqué, Señor,

e imploré tu bondad:

10 «¿Qué se ganará con mi muerte

o con que yo baje al sepulcro?

¿Acaso el polvo te alabará

o proclamará tu fidelidad?

11 Escucha, Señor, ten piedad de mí;

ven a ayudarme, Señor».

12 Tú convertiste mi lamento en júbilo,

me quitaste el luto y me vestiste de fiesta,

13 para que mi corazón te cante sin cesar.

¡Señor, Dios mío, te daré gracias eternamente!

Fuente:El Libro del Pueblo de Dios. 

Voz: Marcelo Ripari /Música: Juanjo Cabrera (Spotify) / Juanjo Cabrera (canal de Youtube)

Comentario del Salmo 30

Salmo de acción de gracias individual, estructurado en cuatro partes: acción de gracias (2-6), falsa seguridad y abandono (7-8), súplica (9-11), liberación y acción de gracias (12-13). El salmista entona su alabanza y agradece a Dios la liberación de un grave peligro o de una enfermedad mortal, ocasionada por su falsa seguridad o exceso de presunción. En la súplica se esgrime un motivo conocido: los muertos ya no pueden alabar a Dios. Dios interviene, en respuesta a la súplica, cambiando la situación de luto en alegría . El salmo concluye como al comienzo, haciendo profesión de agradecimiento. En la muerte de Cristo se evoca la situación del hombre que llega al límite de la desesperación. La intervención de Dios, rescatándolo de la muerte, abre una nueva esperanza y justifica la actitud de acción de gracias.

Fuente: La Biblia, La Casa de La Biblia, edición aprobada por la Conferencia Episcopal Española

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