Evangelio según san Juan 20, 19-23
Al atardecer de ese mismo día, el primero de la semana, estando cerradas las puertas del lugar donde se encontraban los discípulos, por temor a los judíos, llegó Jesús y poniéndose en medio de ellos, les dijo: “¡La paz esté con ustedes!”.
Mientras decía esto, les mostró sus manos y su costado. Los discípulos se llenaron de alegría cuando vieron al Señor.
Jesús les dijo de nuevo: “¡La paz esté con ustedes! Como el Padre me envió a mí, yo también los envío a ustedes”.
Al decirles esto, sopló sobre ellos y añadió: “Reciban el Espíritu Santo.
Los pecados serán perdonados a los que ustedes se los perdonen, y serán retenidos a los que ustedes se los retengan”.
Pentecostés
1) Atardecer: En el ámbito artístico hay mucho ego, en el político e incluso en el eclesial también. Siempre el de turno dice que hace todo bien y siempre el que está en la contra o en la otra vereda critica y dice cómo debería hacer las cosas el de turno. Siempre intentan ser el centro de atención sin importar los medios para conseguirlo. Critican para estar por encima del prójimo y lo que tienen es mejor que lo que tengan los demás, y hasta pueden llegar a decir “nadie en este mundo está por encima mío”. Por eso, cuando aparece el ego en tu vida o en la mía, por encima de la persona, y de las personas, ya empieza a aparecer el dolor. Por eso debemos pedir al Espíritu Santo que la Iglesia no caiga en el atardecer por el ego de sus miembros. Roguemos por resurgir en una Iglesia viva y humilde, sabiendo que vos y yo somos Iglesia.
2) En medio: Un famoso guionista de orquesta dijo que lo más difícil de conseguir es un segundo violín. Porque se puede conseguir infinidad de primeros violines, pero encontrar a alguien que toque el segundo violín con el mismo entusiasmo es un problema, porque todos quieren ser el primer violín. Acordate que para dirigir la orquesta hay que dar la espalda al público. Voltaire decía: “El interés no tiene templos, pero es adorado por muchos devotos”. Cuando alguien piensa diferente a nosotros pueden ocurrir varias cosas: le empezamos a decir que no estamos de acuerdo tratando de que adopte nuestro punto de vista. Hasta usan el yoismo de decir: “Lo que yo haría en tu lugar”. Hay veces que las personas ya no defienden sus ideas, sino su ego. La falta de tolerancia es miedo. Pedí al Espíritu Santo el don de ver a las personas con sus propios términos de vida. Pidamos al Espíritu aprender a ponernos en el lugar del otro. El mundo tiende a cierto individualismo por el síndrome del yo. Miramos hacia los otros, pero no percibimos al otro. Nos interesan los demás cuando se interesan por nosotros. Por eso intentemos ser humildes, que es uno de los frutos del Espíritu.
3) Perdonados: La vida no tiene un rebobinado, sino que siempre va para adelante. En la vida, una vez que se hace una movida, no tiene retorno. El tiempo es nuestro único recurso. Todos los momentos de la vida pueden recordarse, celebrarse o lamentarse, pero nunca se pueden recuperar. Algún día la vida se va a terminar. Pedí al Espíritu Santo que te ayude a valorar la vida para ponerle sentido y no tener un vacío de vida. Algo bueno está por venir.
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1 comentario
Recibir el Espíritu Santo …. “Hacer bien hecho lo que sabemos hacer “