Haz de nuestro hogar un lugar donde reine la paz y donde Jesús habite siempre en el centro
Madre querida, tú que cuidas con infinito amor cada rincón de nuestra vida, hoy nos acercamos a ti con el corazón abierto para entregarte nuestra familia, cada hogar, cada historia y cada vínculo que nos une.
Virgen santa, tú conoces bien nuestras alegrías compartidas y los esfuerzos cotidianos, pero también las heridas, preocupaciones y dificultades que a veces atraviesan nuestros hogares. Cubre con tu manto a cada familia, especialmente a aquellas que caminan entre el dolor, la distancia o la incomprensión.
Que en nuestros hogares nunca falte el amor, el diálogo sincero, la paciencia y la presencia de Dios. Haz de nuestro hogar un lugar donde reine la paz y donde Jesús habite siempre en el centro.
Amén
Discover more from Misioneros Digitales Católicos MDC
Subscribe to get the latest posts sent to your email.