Ayúdanos, Madre Inmaculada
Inmaculado tu corazón, María, sin manchas ni asperezas. Inmaculada tu vida, tu alma; amor tan
puro que a todos alcanza.
Inmaculada tu entrega, Virgencita, libre de egoísmo y avaricia. Inmaculado tu servicio modesto, tu
Sí. Inmaculada tu mirada atenta.
Ayúdanos, Madre Inmaculada, a limpiar nuestro corazón de todo aquello que nos aleja de tu Hijo.
Te encomendamos nuestros gestos e intenciones y te veneramos por tu gran bondad.
Madre de Dios, modelo de santidad, ruega por nosotros, pecadores, guía nuestros pasos en el
camino de la santidad y mantennos siempre bajo tu manto protector.
Amén
Discover more from Misioneros Digitales Católicos MDC
Subscribe to get the latest posts sent to your email.