Evangelio según san Mateo 11,28-30
Jesús tomó la palabra y dijo:
“Vengan a mí todos los que están afligidos y agobiados, y yo los aliviaré.
Carguen sobre ustedes mi yugo y aprendan de mí, porque soy paciente y humilde de corazón, y así encontrarán alivio.
Porque mi yugo es suave y mi carga liviana.”
Aliviados en Él
1) Vengan: Una pregunta importante que tenemos que hacernos es “¿soy quien quiero ser?” En esto Víctor Frank les hacía la pregunta a sus pacientes de decir: “¿qué pasa si te mueres hoy?”, y eso a la gente le interrogaba… porque ayudaba a ver que cada uno tenía un motivo diferente de vivir. No siempre el sentido de la vida es algo de trabajo y no es una sociedad empresarial, muchas veces el sentido es poder reírte más o simplemente estar cerca de quien amas. Cuando leo el libro “El hombre en búsqueda del sentido” da cuenta de algo aterrador y da cuenta de la crueldad a la que es capaz de llegar el hombre. Los seres humanos tenemos la capacidad de llegar a una crueldad inexistente y nos muestra que somos capaz de hacer sufrir a alguien solo por hacerlo sufrir. La especie humana inventó la tortura, los campos de concentración, la desigualdad, etc. Por eso, ser buena persona es resistir a la especie a la que pertenecemos.
2) Agobiados: La inseguridad, y el ser una persona insegura en la vida y en las relaciones con los demás, te va convirtiendo en una persona difícil porque vas arrastrando situaciones a cada relación. Hay veces que somos buscadores delirantes, en donde constantemente buscamos un error en los otros o en el otro, para generarme más inseguridad y agobio. Existe “el delirio de interpretación”, en donde vos mismo te agobias con tu cabeza y das interpretación a cosas que no existen y que no van, en donde solo alimentas tu agobio con un mal interpretar, sumado a la imaginación. También se suma a meterte en la intimidad del otro. Es como que todos somos veedores de la vida del otro y hasta nos creemos opinólogos de lo que los otros hacen o no… Hay veces que el agobio es por buscar controlar lo que otros hacen, controlarlo todo y saberlo todo te lleva a un grado de inseguridad que hace que vivas agobiado o agobiada en cada relación con los demás. Todo no se puede, no se puede saberlo y controlarlo todo.
3) Corazón: Tenemos tendencia de atribuir nuestros propios fracasos a causas externas. Pero los fracasos de las demás personas son evidencia de defectos de su carácter. Uno se juzga por sí mismo por las motivaciones y juzga a los demás por sus acciones. Nadie reconoce su propio error, pero el tema de fondo es que evitamos el encuentro con nosotros mismos. Ese encuentro conmigo lo evitamos, siempre nos comparamos con quien creemos que está peor que nosotros para no tener que mirar hacia nosotros. Hoy la tarea será mirar tu corazón. Algo bueno está por venir.
Discover more from Misioneros Digitales Católicos MDC
Subscribe to get the latest posts sent to your email.