En el vuelo hacia Francia, León XIV saluda a los periodistas que le acompañan durante los cuatro días de su visita transalpina
El Pontífice expresa su gratitud por el trabajo que se llevará a cabo, tras lo cual saluda y responde a algunas preguntas de actualidad, como la crisis en Ceuta o la inteligencia artificial.
«¡Buenos días a todos! ¡Bonjour! ¡Good morning!». El saludo es el de siempre al comienzo de cada vuelo papal, con el añadido del francés, la lengua que hablará en esta intensa gira de cuatro días por Francia. León XIV, de pie y con el micrófono en la mano, una hora después del despegue del aeropuerto de Roma/Fiumicino, se acerca a saludar a los aproximadamente 80 periodistas de diez países (más de 20 son franceses) que le acompañan en su quinto viaje apostólico. Les da las gracias de antemano por la labor de cobertura que realizarán en televisión, radio, internet, prensa escrita y redes sociales, y —al igual que en vuelos anteriores— durante la ronda de saludos, no se echa atrás ante bromas o preguntas relacionadas con la actualidad más candente.
Como la Inteligencia Artificial, tras el anuncio de las grandes empresas tecnológicas de una «desaceleración» del progreso tecnológico. «¿Quizá estén empezando a leer su encíclica?». «Nuestra Comisión vaticana está en contacto con muchos de los líderes del mundo de la IA y estamos continuando el diálogo que espero haber iniciado con la encíclica. Creo que muchos de ellos —añade León— están abiertos a buscar formas de garantizar que la IA no sustituya ni destruya a la humanidad, sino que sea más bien una herramienta al servicio de los seres humanos. Están surgiendo cosas positivas».
Ceuta, crisis humanitaria
La reciente decisión del presidente de EE. UU., Donald Trump, de prohibir el acceso a la Casa Blanca a la CNN y a otros medios de comunicación sale a relucir en el saludo del Papa al corresponsal de la propia CNN, Christopher Lamb, quien le pide al Pontífice «unas palabras sobre los colegas que han tenido dificultades con la Casa Blanca»: «Me alegro mucho de que estéis todos aquí y creo que es necesario, que es muy importante, que haya una buena cobertura mediática en todas partes y para todos», afirma el Papa.
Por su parte, con sus colegas españoles, León XIV recuerda la crisis migratoria del pasado verano en Ceuta, que asegura haber seguido «desde el primer día»: «Es una crisis que tiene detrás causas de diversa índole. Hay que entender cómo responder para evitar este tipo de emergencias. Ha sido realmente una crisis humanitaria».
El Papa dedica un pensamiento a España, su cuarto viaje apostólico el pasado mes de junio, también en sus palabras iniciales de saludo: «Quisiera hacer una mención especial a aquellos de vosotros que viajasteis conmigo cuando regresamos a Roma desde España. Y quiero disculparme personalmente por un incidente, con el que no tengo nada que ver, pero sé que ha dejado a algunos de vosotros descontentos por el hecho de que no pudiéramos viajar juntos de vuelta a Roma».
Para anunciar la paz
El Papa León agradece a todos el trabajo de «cobertura del viaje a Francia», que cuenta con «varios temas importantes». Remite la entrevista a la rueda de prensa del vuelo de regreso desde Metz: «Estoy deseando veros durante el viaje de vuelta y tendremos ocasión de charlar un poco». Pero antes, una premisa importante: «En primer lugar, viajo a Francia, al igual que a cualquier otra parte del mundo, como seguidor de Jesucristo para anunciar la paz, la paz de Cristo en todo el mundo. Es un mensaje que, como todos sabemos, es importante en este momento».
Además de las breves conversaciones, las peticiones y las bendiciones, también hubo algunas preguntas más personales. «¿Es usted una persona feliz?», pregunta la vaticanista de Il Messaggero, Franca Giansoldati. «Sí, lo soy, soy feliz a pesar de las dificultades, pero encuentro consuelo en la fe…», responde el Papa. «En cualquier caso, estoy contento con la elección que hice hace tantos años. Pero ¿por qué me ve triste?». «No, pero ¿se nota el peso de la Iglesia?». «A veces un poco más… ¡pero Dios es grande!», responde León.
Los regalos a León XIV
También hubo muchos regalos durante el trayecto entre los asientos del Airbus de Ita Airways. Destacan especialmente dos obsequios: dos libros. El primero es el que ha elaborado el histórico diario francés La Croix con los mensajes de 340 lectores de todo el país. Cher Pape León es el título del volumen que recoge preocupaciones geopolíticas, peticiones de reformas en la Iglesia y confidencias íntimas al Papa, una figura que, tal y como se desprende de las páginas del libro, muchos ven como una autoridad moral escuchada y respetada en un mundo que se encuentra «al borde del abismo». Son muchas las preocupaciones de los franceses por la crisis climática, la guerra, la inteligencia artificial, pero también por cuestiones geopolíticas. Hay quienes, como Martine, agradecen al Papa «su firmeza» frente a aquellos que «quieren instrumentalizar el cristianismo para librar guerras que sirvan a sus intereses políticos y financieros». Y hay quienes piden «más fuerza para los palestinos y todas las personas privadas de su tierra». Otros comparten los temores por su país de cara a las presidenciales de 2027, con el riesgo de una polarización política, o por la reciente aprobación de la ley sobre el suicidio asistido. También hay mensajes de gratitud por un camino de fe redescubierto.
Cartas para el Papa es, por su parte, el título del otro libro entregado al Papa. Este también recoge cartas —74, para ser exactos— con los testimonios de personas afectadas por los terremotos del 24 de junio en Venezuela, además de fotografías del fotoperiodista Miguel Gutiérrez que documentan las consecuencias del seísmo en La Guaira. Imágenes conmovedoras, algunas en blanco y negro, tan conmovedoras como los relatos —en español— de quienes vieron cómo todo se derrumbaba a su alrededor. Quien entrega el volumen a León es la fotoperiodista Lola Gómez, veterana de los vuelos papales y originaria de Venezuela. Es una de las impulsoras de la iniciativa («Pensada para el Papa y destinada solo al Papa») junto con otros cuatro corresponsales en Roma: Jovel Álvarez, José Arnaldo Mujica y Daniel Cáceres. «Quiere ser un puente para hacer llegar al Santo Padre las experiencias, el sufrimiento y la esperanza expresados por quienes han participado».
El regalo del Bambino Gesù
Esta vez el reaglo del Hospital Bambino Gesù, un dibujo más pequeño que los anteriores entregados en otros viajes apostólicos; casi un pequeño cuadro, en el que se representa a León con los brazos abiertos, en señal de saludo, y en una mano una maleta entreabierta de la que sobresale una ramita de olivo, símbolo de esa paz de la que el Pontífice es testigo y promulgador por todo el mundo. Luego, esparcidos por el cielo, pintado en tonos azules y amarillos, hay muchos símbolos: un libro, un cuaderno, corazones, flores, una vela, un ancla, un bollo, una mariposa, una paloma. Y también una silla de ruedas, como aquellas en las que se sientan algunos de estos niños acogidos y atendidos entre los muros de las cuatro sedes del hospital pediátrico de la Santa Sede.
Una cruz con madera recuperada tras los incendios en España
Desde España, y también como testimonio de una catástrofe natural, el otro regalo para el Pontífice, traído en avión por la periodista de Radio Cope, Eva Fernández: una cruz realizada con madera de roble recuperada de los incendios del pasado verano en España, que arrasaron hectáreas enteras de zonas forestales. En el interior de la cruz, un óculo que contiene restos carbonizados recogidos cerca de la capilla de Nuestra Señora de la Nueva, en Getafe (Madrid), una de las pocas iglesias que se salvaron de las llamas. El Papa observó atentamente el regalo y luego afirmó: «Ante las catástrofes naturales, debemos actuar con responsabilidad y cuidar de la Casa Común». Sobre todo, debemos «rezar». Él, aseguró, es lo primero que hace ante este tipo de tragedias.
Hubo también momentos más distendidos, acompañados de risas, ante otras preguntas de los periodistas. Como aquella sobre si está practicando francés: «¡Un poco!». ¿Pero con Duolingo (la famosa aplicación para aprender idiomas extranjeros, nota del editor)? «No, no, esa ya no la uso. ¡Es una noticia falsa!». A su colega estadounidense, que recordaba el partido de baloncesto del 1 de noviembre en Roma entre las universidades estadounidenses de Villanova y Notre-Dame y le preguntaba si Villanova, la universidad del joven Prevost, contaría con el apoyo y la bendición papal, León XIV respondió: «Me han dicho que el 90 % de los que vendrán al partido son de Villanova y el 10 % de Notre Dame. Así que la voz del pueblo de Dios se oirá muy fuerte en el lado de Villanova».
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