“La familia está llamada a ser templo, casa de oración”
Por la señal de la Santa Cruz+
de nuestros enemigos +
líbranos, Señor, Dios nuestro +
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo +
Oración Inicial
Maestro divino, tú que nos has dicho que lo que pidamos al Padre en tu nombre se nos concederá, envíanos tu Espíritu Santo para sacar fruto de este momento de oración; que nuestra mente, corazón y voluntad vayan en sintonía con lo que nuestro Padre nos pide. Y, a ejemplo de san Juan Pablo II, nuestro hermano y apóstol tuyo, no temamos en abrir de par en par el corazón para recibirte en nuestras vidas. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén
Lectura bíblica del quinto día:
“Cree en el Señor Jesús; así tú y tu familia serán salvos” Hechos 16, 31
Cada año de la vida de san Juan Pablo II fue testimonio de su esfuerzo por anunciar, con profundo carácter sacerdotal, la buena nueva sobre la familia. Fue un gran apóstol de la vida en la familia. La puso bajo la protección divina de la Virgen María y rogó por ella al protector de la Familia de Nazaret, san José.
San Juan Pablo II decía que: “La familia es “una iglesia doméstica” llamada a acoger la Buena Noticia de la Salvación, a vivirla y a transmitirla a los demás. Es una comunión de personas cuya fuerza y meta es el amor; es el ambiente en el que el hombre puede vivir ´por sí mismo´ a través de la entrega sincera. La familia es una institución social que no se puede ni se debe sustituir: es el santuario de la vida”.
Habiendo aprendido a “amar el amor humano”, san Juan Pablo II deseaba estar con las familias, escucharlas, acogerlas, ayudarlas en sus dificultades. Él tenía ciertamente un don en el trato con la familia, una especial sensibilidad.
- Pedir la gracia que se desea alcanzar de san Juan Pablo II en esta novena.
(Padre Nuestro, Ave María y Gloria)
Oración Final
San Juan Pablo II, con tu intercesión protege a las familias y a cada vida que brota en la familia. Ruega por el mundo entero, todavía marcado por tensiones, guerras e injusticias. Tú te opusiste a la guerra invocando al diálogo y sembrando el amor. Ruega por nosotros para que seamos incansables sembradores de paz. Amén
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén +