“Hoy más que nunca la Iglesia necesita sacerdotes santos”
Por la señal de la Santa Cruz+
de nuestros enemigos +
líbranos, Señor, Dios nuestro +
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo +
Oración Inicial
Maestro divino, tú que nos has dicho que lo que pidamos al Padre en tu nombre se nos concederá, envíanos tu Espíritu Santo para sacar fruto de este momento de oración; que nuestra mente, corazón y voluntad vayan en sintonía con lo que nuestro Padre nos pide. Y, a ejemplo de san Juan Pablo II, nuestro hermano y apóstol tuyo, no temamos en abrir de par en par el corazón para recibirte en nuestras vidas. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén
Lectura bíblica del segundo día:
“Y ya que tenemos en Jesús, el Hijo de Dios, un Sumo Sacerdote insigne que penetró el cielo, permanezcamos firmes en la confesión de nuestra fe” Hechos 4, 14
Tras la muerte de su padre, Karol sintió con más fuerza el llamado para servir a Cristo como sacerdote. Las circunstancias le eran adversas por la problemática de su Polonia natal, pero su confianza en la Providencia le ayudó a luchar por sus sueños, los sueños de Dios. Tuvo que compartir sus estudios con el trabajo y huir de más de una persecución. Al fin, en 1946 fue ordenado presbítero. Wojtyla radicó su vida sacerdotal en el amor de Cristo y a la Iglesia. Un amor que convirtió al sacerdote en don de Cristo para los demás, llamado a darse, a servir, a identificarse con el Señor.
Como el Papa Juan Pablo II decía a los sacerdotes: “Hoy más que nunca la Iglesia necesita sacerdotes santos, cuyo ejemplo diario de conversión inspire a los demás el deseo de buscar la santidad a la que está llamado todo el pueblo de Dios. Los sacerdotes deben seguir el ejemplo del Divino Maestro”, y recordando las palabras que san Josemaría Escribá dijo: “El Señor nos usa como antorchas para que la luz brille. Mucho depende de nosotros. Si respondemos, mucha gente saldrá de las tinieblas, y caminaremos por los largos senderos que conducen a la vida eterna”.
- Pedir la gracia que se desea alcanzar de san Juan Pablo II en esta novena.
(Padre Nuestro, Ave María y Gloria)
Oración Final
San Juan Pablo II, con tu intercesión protege a las familias y a cada vida que brota en la familia. Ruega por el mundo entero, todavía marcado por tensiones, guerras e injusticias. Tú te opusiste a la guerra invocando al diálogo y sembrando el amor. Ruega por nosotros para que seamos incansables sembradores de paz. Amén
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén +