“La paz es un don de Dios y, al mismo tiempo, una tarea de todos”
Por la señal de la Santa Cruz+
de nuestros enemigos +
líbranos, Señor, Dios nuestro +
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo +
Oración Inicial
Maestro divino, tú que nos has dicho que lo que pidamos al Padre en tu nombre se nos concederá, envíanos tu Espíritu Santo para sacar fruto de este momento de oración; que nuestra mente, corazón y voluntad vayan en sintonía con lo que nuestro Padre nos pide. Y, a ejemplo de san Juan Pablo II, nuestro hermano y apóstol tuyo, no temamos en abrir de par en par el corazón para recibirte en nuestras vidas. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén
Lectura bíblica del séptimo día:
“Dichosos los que trabajan por la paz, porque serán llamados hijos de Dios” Mateo 5, 9
San Juan Pablo II expresó siempre su apego a la paz y su oposición a la guerra. Encarnó más y mejor que nadie, la lucha por la paz. Por defender la paz y las vías de diálogo para resolver los conflictos, no dudó en sentarse con las autoridades de los gobiernos del mundo.
También a nivel espiritual, el “no a la guerra” papal fue indisolublemente unido al ecumenismo, reuniéndose en Asís, en varias ocasiones, con los líderes de todas las confesiones religiosas, sosteniendo que “las religiones son fuente de paz, concordia y libertad”.
El santo vivió en su propia carne los horrores de la guerra. “Yo sobreviví, decía, a la segunda guerra mundial y por ello debo decir, nunca más a la guerra. La paz en el mundo, continúa diciendo, sabemos bien cuán difícil es esta tarea. En efecto, para que sea eficaz y duradera, no puede limitarse a los aspectos exteriores de la convivencia, sino que debe incidir en los ánimos y fomentar una nueva conciencia de la dignidad humana. Es necesario reafirmarlo con fuerza: una verdadera paz no es posible si no se promueve, a todos los niveles, el reconocimiento de la dignidad de la persona humana, ofreciendo a cada individuo la posibilidad de vivir de acuerdo con esta dignidad.”
- Pedir la gracia que se desea alcanzar de san Juan Pablo II en esta novena.
(Padre Nuestro, Ave María y Gloria)
Oración Final
San Juan Pablo II, con tu intercesión protege a las familias y a cada vida que brota en la familia. Ruega por el mundo entero, todavía marcado por tensiones, guerras e injusticias. Tú te opusiste a la guerra invocando al diálogo y sembrando el amor. Ruega por nosotros para que seamos incansables sembradores de paz. Amén
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén +