Un amigo para los jóvenes del mundo
Por la señal de la Santa Cruz+
de nuestros enemigos +
líbranos, Señor, Dios nuestro +
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo +
Oración Inicial
Maestro divino, tú que nos has dicho que lo que pidamos al Padre en tu nombre se nos concederá, envíanos tu Espíritu Santo para sacar fruto de este momento de oración; que nuestra mente, corazón y voluntad vayan en sintonía con lo que nuestro Padre nos pide. Y, a ejemplo de san Juan Pablo II, nuestro hermano y apóstol tuyo, no temamos en abrir de par en par el corazón para recibirte en nuestras vidas. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén
Lectura bíblica del tercer día:
“¿Cómo puede el joven llevar una vida íntegra? Viviendo conforme a tu palabra” Salmo 119, 9
San Juan Pablo II puso a los jóvenes en el corazón de la Iglesia, no tuvo miedo de mostrar a Cristo a los jóvenes, estaba convencido de que Cristo es el camino de la verdad, del bien y de la felicidad para ellos. El Papa selló aquella amistad con las Jornadas Mundiales de la Juventud, que enseguida conquistó el interés de millones de jóvenes de todo el mundo. Allí les transmitió su amor, su alegría de estar con ellos, de escucharlos, y su afán por comunicarles la belleza del encuentro personal con Cristo, la capacidad de educarlos y formarlos en la fe. Fue un verdadero amigo de los jóvenes. Un “amigo exigente” como él mismo decía. Esto caracterizó toda su vida, como joven sacerdote de Cracovia y después como Vicario de Cristo.
Actualmente los jóvenes lo siguen considerando como un gran amigo al que pueden recurrir y seguramente él estará contento, encantado de poder ayudarlos.
- Pedir la gracia que se desea alcanzar de san Juan Pablo II en esta novena.
(Padre Nuestro, Ave María y Gloria)
Oración Final
San Juan Pablo II, con tu intercesión protege a las familias y a cada vida que brota en la familia. Ruega por el mundo entero, todavía marcado por tensiones, guerras e injusticias. Tú te opusiste a la guerra invocando al diálogo y sembrando el amor. Ruega por nosotros para que seamos incansables sembradores de paz. Amén
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén +