“Hay que vaciar el purgatorio con nuestras oraciones”
Por la señal de la Santa Cruz+
de nuestros enemigos +
líbranos, Señor, Dios nuestro +
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo +
Oración inicial
Padre de bondad y misericordia, fuente inagotable de vida y felicidad, te pido, por intercesión de san Pío de Pietrelcina, me concedas ser semejante a él: sencillo y humilde, libre y alegre, pobre y laborioso.
Porque confío en tu amor y en tu gracia, hoy te ofrezco libremente cuanto soy y cuanto tengo, deposito mi pasado en tu misericordia, encomiendo mi fututo a tu providencia y me quedo tranquilo tratando de vivir un día a la vez.
Te entrego mi memoria, mi inteligencia y mi voluntad. Te consagro mis fuerzas y mis límites, tómame como soy y haz de mí, como hiciste del padre Pío, un buen cristiano y un honrado ciudadano que te alabe sirviendo a mis hermanos. Amén
Lectura bíblica del séptimo día:
“Después de esto miré, y vi una puerta abierta en el cielo; y la primera voz que yo había oído, como sonido de trompeta que hablaba conmigo decía: sube acá y te mostraré las cosas que deben suceder después de éstas” Apocalipsis 4, 1
Las almas del purgatorio tuvieron en padre Pío siempre un lugar especial. Él se acordaba de ellas no solo en sus oraciones cotidianas, sino sobre todo en la santa misa. Decía: “Sobre esta montaña, (refiriéndose a San Giovanni Rotondo) suben más almas que hombres y mujeres vivientes para asistir a mis misas y buscar mis oraciones”. Tenía ciertamente el don de penetrar a fondo en el misterio del sufrimiento de las almas del purgatorio. Se daba cuenta de la intensidad se esos sufrimientos. Es evidente que las almas conocían bien el corazón del santo, ardiente en caridad y celo por la salvación.
Él tenía una misión especial con las almas del purgatorio y animaba a todos a orar por ellas. Solía decir: “Hay que vaciar el purgatorio con nuestras oraciones, es necesario rezar por ellas, no es fácil entender cuánto bien espiritual podemos recibir al rezar por las almas de purgatorio. Es por la vía de la gratitud que demuestran a los que las recuerdan en la tierra y rezan por ellas”.
- Pedir la gracia que se desea alcanzar de san Pío de Pietrelcina en esta novena.
(Padre Nuestro, Ave María y Gloria)
Oración final
Haz, Señor, que la memoria del padre Pío y su enseñanza, estén presentes en nuestras mentes y nos inspiren pensamientos y propósitos de santidad. Y a ti, padre Pío, nos dirigimos con filial confianza. Bendice, padre Pío, a nuestras personas, nuestras familias, nuestros seres queridos. Tú, el “santo de los estigmas”, que has conocido el dolor y la soledad del corazón, reconforta al que sufre, al que está solo, al que tiene el corazón en pena. Tú, guía y maestro de tantas almas en el camino de la salvación, enséñanos la vía de la santidad y ayúdanos a cumplir siempre la voluntad del Señor. Amén
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén. +