La enfermedad de la madre
Por la señal de la Santa Cruz+
de nuestros enemigos +
líbranos, Señor, Dios nuestro +
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo +
Oración inicial
¡Oh, Dios! Nuestro creador y redentor, escucha misericordiosamente mis oraciones, para que al venerar a tu sierva santa Lucía, por la luz de la fe que le has dado, aumentes y perseveres esta misma luz en mi alma, para que me libres del mal, y me ayudes a hacer el bien. Amén.
Lectura bíblica del segundo día:
“El Señor haga resplandecer Su rostro sobre ti, y de ti tenga misericordia” Números 6, 25
Su madre, Eutiquia, está viuda y enferma. Cuando vio que su joven hija estaba en edad para casarse, la ofreció en matrimonio a un joven pagano. Lucía no tenía intenciones de reemplazar a Dios por un marido.
Al ver a su madre muy enferma, le sugirió que fueran a la tumba de santa Águeda en Catania, para pedirle que la curase de su enfermedad. Si esto sucedía, Lucía pediría a su madre de eximirla del compromiso matrimonial, donar sus dotes a los pobres y dejarla a ella en paz y oración.
- Pedir la gracia que se desea alcanzar de santa Lucía en esta novena.
(Padre Nuestro, Ave María y Gloria)
Oración final
¡Oh gloriosa santa Lucía!, concede a nuestros ojos la salud y la fuerza necesaria para cumplir con nuestras responsabilidades y enfrentar los desafíos de la vida con valentía y determinación.
Te pedimos que ilumines nuestro camino y nos guíes en la toma de decisiones importantes. Ayúdanos a discernir lo que es justo y verdadero, a evitar las tentaciones y engaños del mundo. Amén.
En el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén +