Apóstol de la oración
Por la señal de la Santa Cruz+
de nuestros enemigos +
líbranos, Señor, Dios nuestro +
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo +
Oración Inicial:
Santo Domingo Savio, queremos aprender de ti a ser obedientes en lo que nos corresponde, caritativos con los demás, puros en pensamientos, palabras y acciones.
Danos valor en las dificultades y ayúdanos a confiar siempre en la misericordia de Dios.
Que, como tú, podamos encontrar alegría en lo sencillo y consuelo en la oración. Amén.
Lectura bíblica del séptimo día:
“No se angustien por nada, recurran a la oración y a la súplica” Filipenses 4, 6
La oración era el respiro del alma de Domingo Savio. El rosario, su oración preferida: lo rezaba con fervor, meditando cada misterio con el corazón unido a la Virgen.
Desde muy joven comprendió que no se puede amar verdaderamente a Dios, sin hablar con Él. En su diálogo con Dios, encontraba luz, consuelo, fuerza y dirección.
Sentía un profundo amor por la Eucaristía. Pasaba largos momentos en adoración silenciosa, y recibía la comunión con alegría.
Su alma, era, verdaderamente un templo.
- Pedir la gracia que se desea alcanzar de santo Domingo Savio en esta novena.
(Padre Nuestro, Ave María y Gloria)
Oración Final
Santo Domingo Savio, ayúdanos a vivir con alegría el amor a Dios, a nuestros padres, maestros y amigos.
Que podamos imitarte en la búsqueda de la santidad sin temor, convencidos de que también nosotros podemos llegar al cielo, siendo jóvenes, humildes y alegres. Amén.
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén +