Siete visitas de gratitud
Séptimo tramo: “agradece por tus luchas”
La vida va más allá de reclamar; aprovecha y mira, mira tu vida y lo que hay a tu alrededor. Claro que hay cosas que te decepcionan, pero también en tu vida hay cosas que alientan. Dar vueltas en círculo siempre te dejan en el mismo lugar; es como una rotonda emocional: giras y giras, pero no avanzas…
El reclamo no es un camino posible y mucho menos la queja o las excusas; esa es la idea que te trae acá, recuerda que no se reclama lo que no hay; el reclamo te vence, te despersonaliza y te termina apagando. El reclamo nace de la esperanza de que al otro le importe, pero cuando el reclamo no aparece, entonces ahí entiendes que tenés que elegir respetarte y elegir.
Hoy elegí por tu vida, elegí al Dios de la vida y elegí las ganas de vivir. Date la oportunidad de vivir y de comprender que, mientras tu corazón late, tenés oportunidades por vivir. Da gracias por todo tu vivir; decir sí a la vida y a tu vida, porque es tu vida y solo tienes una y es muy corta; por eso busca siempre lo eterno. Mira la cruz y entrégale tu corazón.
ORACIÓN FINAL
Gracias Señor por todo lo vivido y lo que me toca vivir.
Gracias por las cruces que me llevaron a resurgir.
Gracias por todos aquellos que me señalaron con el dedo, para poder saber que solo en vos tengo que vivir.
Gracias por todos los que me criticaron y critican, porque me hace recordar que hago cosas para vivir.
Gracias por todos aquellos golpes que me di en la vida, porque aprendí de cada situación que me tocó sufrir.
Gracias, simplemente gracias, porque aprendí que la vida es para vivir y no mirar más que solo a ti.
Padrenuestro, Avemaría, Gloria