María, ejemplo de evangelización
Por la señal de la Santa Cruz +
de nuestros enemigos +
líbranos Señor, Dios Nuestro +
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén +
Oración inicial:
Oh, Virgen de Guadalupe, Madre de Dios y Madre nuestra, que te dignaste hablar a tu siervo Juan Diego con estas tiernas palabras: “Hijito mío, que no se turbe tu corazón, no temas. ¿No estoy aquí yo que soy tu Madre? ¿No estás acaso bajo mi protección y amparo? () Llenos de confianza con estas palabras, te pedimos hoy las gracias que cada uno necesite y desee para su vida. También te rogamos que seamos fieles a nuestra fe y que en cada uno de nosotros siempre reine tu Hijo Jesús. Amén.
Lectura bíblica del primer día:
“Yo te he establecido para ser la luz de las naciones, para llevar la salvación hasta los confines de la tierra” Hechos 13, 47
En el mes de diciembre de 1531, después de conquistada la ciudad de México, se suspendió la guerra y hubo paz en los pueblos. Así comenzó a brotar la fe, el conocimiento del verdadero Dios. La aparición de María tuvo una repercusión decisiva para la evangelización, no solo en los confines de la nación mexicana, sino en todo el continente. Y América, que históricamente ha sido y es un crisol de pueblos, ha reconocido en el rostro mestizo de la Virgen del Tepeyac, en santa María de Guadalupe, un ejemplo de evangelización inculturada.
- Pedir la gracia que se desea alcanzar de la Virgen de Guadalupe en esta novena.
(Padre Nuestro, Ave María y Gloria)
Oración final
Virgen de Guadalupe, hija de Dios, gloria y bendita. Gracias por ser nuestra guía, por iluminar nuestro camino y protegernos de los peligros. Ayúdanos a resolver nuestros problemas y danos fuerzas para soportar las penas que agobian nuestro corazón.
Virgen de Guadalupe, te pedimos salud para los enfermos, paz en el mundo entero. Muéstrales el rostro de tu Hijo a quienes no lo conocen.
Santísima Virgen de Guadalupe, en ti confiamos. Amén.
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén. +