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Marcos 8,22-26

por Pbro. Luis A. Zazano
Marcos-8,22-26

Evangelio según San Marcos 8,22-26.

Cuando llegaron a Betsaida, le trajeron a un ciego y le rogaban que lo tocara.
El tomó al ciego de la mano y lo condujo a las afueras del pueblo. Después de ponerle saliva en los ojos e imponerle las manos, Jesús le preguntó: «¿Ves algo?».
El ciego, que comenzaba a ver, le respondió: «Veo hombres, como si fueran árboles que caminan».
Jesús le puso nuevamente las manos sobre los ojos, y el hombre recuperó la vista. Así quedó curado y veía todo con claridad.
Jesús lo mandó a su casa, diciéndole: «Ni siquiera entres en el pueblo».Extraído de la Biblia: Libro del Pueblo de Dios.

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Que vea.

1) Ciego: En el evangelio de hoy nos encontramos con una persona que quedó ciega, no un ciego de nacimiento. Pues hay una parte en donde dice «veo como árboles», quiere decir que alguna vez vió árboles. Capaz que hoy podés darte cuenta que en el transcurso de esta vida uno va quedando ciego, en el sentido que deja de ver las cosas con precisión o no ve la realidad, o más aún, no quiere ver la realidad.

2) Saliva: Dios usa signos, signos sensibles porque también necesitamos sentir y vivienciar. Pedí hoy a Jesús que te cure esa ceguera afectiva en donde no vez la realidad porque estás domado por los afectos; o que te cure de esa ceguera psíquica en donde no querés ver la realidad porque no aceptas que eso, es eso. Hoy pedí a Jesús que te cure la ceguera espiritual en donde a Dios no lo vez como es, sino más bien a tu gusto, sacando y metiendo lo que te parezca.

3) No entres: Jesús advierte que no entre en la ciudad, puede para que evite cualquier altercado. Hay veces que no es conveniente en que te metas en cosas que terminan encegueciendote, como el juego o la bebida o el negociado, en fin, vos sabes lo que te puede enceguecer, hasta incluso amistades o relaciones afectivas que terminan liquidándote. Hoy, pedimos a Jesús que nos sane, porque alguna vez vimos pero hemos quedado ciegos. Busca aquello que te encegueció para que no vuelvas a caer si hoy te ves sanado.

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Un año con Jesús

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